Todavía no hay fecha para la sucesión del nuevo rey de Tailandia, un proceso que genera expectativa y desconcierto en ese país. Prueba de ello han sido las importantes pérdidas que sufrió la bolsa cuando los rumores sobre el fallecimiento de Bhumibol Adulyadej comenzaron a dispararse.
Rama IX (su nombre oficial) falleció el 13 de octubre. Todo apunta a que el heredero del trono será el único hijo del monarca, Vajiralongkorn, quien ostenta el título de heredero desde 1972 y quien desde el jueves es el encargado de encabezar los ritos funerarios de su padre que culminarán con la cremación del cuerpo. Para esta ceremonia tampoco hay fecha fijada y los preparativos podrían durar un año, tal y como ocurrió con sus antecesores. Mientras tanto, y hasta que llegue ese momento, el país se ha declarado en luto oficial.
El monarca es considerado casi una divinidad por llevar a Tailandia a la modernidad y prosperidad, haber mantenido la estabilidad, y por sus iniciativas en desarrollo rural. Estas características también las destaca el dueño y fundador de Loro Parque y cónsul general honorario de Tailandia en Canarias, Wolfgang Friedrich Kiessling, la persona que mejor conoció a Bhumibol en el Archipiélago. “Era un hombre de gran corazón y amor por su país. Trabajaba día y noche y no hay proyectos grandes en Tailandia en los que no estaba involucrado. Se preocupaba de todo”, cuenta.
Sus contactos con la familia real tailandesa comenzaron en 1992 cuando empezó a pensar en el diseño para la entrada de Loro Parque. Quería algo “exótico” y de todas las posibilidades que le presentaron para dar la bienvenida al parque, pensó en Tailandia porque durante sus viajes identificó que era una cultura muy acogedora y amable.
Para el diseño del pueblo Thai le pidió ayuda al rey, pero éste le respondió que una colaboración económica no iba a ser posible pero sí “de otra manera” y se comprometió a apoyarlo en el contenido para que fuera una buena representación de los valores culturales de su país. Una de sus hermanas, la princesa Galyani Vadhana se desplazó en 1993 para la inauguración.
En esa ocasión le regaló una copia del diario de su progenitor, el príncipe Mahidol de Siam -antiguo reino de Tailandia- quien en 1913 visitó Tenerife como cadete del buque de la armada alemana Victoria Luisa. En el cuaderno escribió sus impresiones sobre la Isla que incluyen ilustraciones a lápiz y carboncillo debido a su afición al dibujo. Escrito en alemán antiguo, habla de sus impresiones del Teide, “el famoso drago”, el gran hotel de La Orotava o Taoro, y el Puerto de la Cruz, municipio al que le dedica tres páginas.
Como consecuencia de estos dos acontecimientos, se estrecharon los lazos con el monarca. Al año siguiente, Kiessling fue nombrado cónsul general honorario de Tailandia. Su sede está en el mismo Loro Parque, en Puerto de la Cruz.
Su esposa, reina Sirikit, se desplazó a Tenerife y visitó en 1996 el parque temático.
Con Bhumibol se encontró en tres ocasiones y hasta llegó a quedarse en su casa. En uno de esos encuentros, el rey le solicitó que apoyara con dinero el primer santuario de vida silvestre Phu Khieo pero también con recursos para la protección de especies por la experiencia que tenía.
Y así lo hizo. Contribuyó con un millón de euros a preservar la mayor área protegida de Tailandia con 1.563 kilómetros cuadrados que “fue el modelo” para el desarrollo de otros parques. “Estoy muy contento con esta labor”, confiesa, por la que además ha recibido premios por el departamento de Parques Forestales del país.
Como anécdota, recuerda que en la primera ocasión que se entrevistó con el rey, al finalizar la reunión, su secretario le dijo que “había estado más que Bill Clinton”.
Para Wolfgang Kiessling su muerte “es una pérdida muy grande” y por eso sigue con gran interés el futuro de Tailandia.
La sede del consulado está en el Loro Parque
Wolfgang Kiessling es cónsul general honorario de Tailandia en Canarias desde 1994. Asegura que no hay demasiado tailandeses viviendo en las islas y los describe “como un grupo de gente seria y sin demasiados problemas”, manifiesta. Tailandia es un país que le atrae mucho y al que ha ido en innumerables ocasiones, tantas como budas tiene en su casa. Calcula que entre 40 y 50 porque de cada viaje se trae una figura nueva ya que asegura que traen felicidad, prosperidad, inteligencia y protección. Y en ese sentido, dice que se siente afortunado

