Este periódico ha relatado, de forma magistral, el proceso gripal de Coalición Canaria. Podría formarse un cisma sin precedentes si se cumple a la fuerza lo que dice el papel firmado con el PSOE por esos dos genios de la política que son Barragán y Ruano, dos perfectos inútiles de reconocido prestigio. Se van a formar pitotes importantes en los comités locales de CC en el Puerto y en Arico, porque la gente no está por la labor de entregar los dos pueblos al PSOE. Por cierto, ¿y Bermúdez? ¿Por qué a él no lo tocan y a los demás sí? ¿Bula papal fernandina? Coalición Canaria es un partido en el que reina el chafalmejismo más acendrado. Es un partido en el que la ideología está aparcada desde hace años, en beneficio de sus reinos de taifas, de sus baroncillos y de sus culichichis -dejen culichichis, no escriban culichiches-. Mejor que resuciten a la vieja ATI, que defendía más a esta isla y concedía menos a la Gran Canaria, que se ha hinchado gracias a los presidentes tinerfeños, volcados con ella para hacer méritos.
Me da que el pacto refirmado entre el PSOE y CC, por esos dos tontos contemporáneos, no va a ir a ninguna parte porque en CC no manda nadie y porque los baroncillos insulares no le hacen caso a nadie y porque los comités locales actúan sin que los maneje nadie. Ni los “nacionalistas” (es un decir) de Arico, ni los del Puerto de la Cruz están dispuestos a dejar sus sillones, aunque los expulsen. Como no hay ideología, no hay apego al partido, pero sí a los cargos. Y como no hay ideología, tampoco existe el voto de obediencia. Desde luego, las crónicas de este periódico sobre la crisis han sido magistrales. Que aprendan otros y otras.
