Llegan los presupuestos. La madre de todas las batallas. Es quizás el momento en el que los partidos políticos, especialmente los socios de gobierno, sacan a la luz todas sus diferencias. Para este año, el Gobierno canario, formado por CC y PSOE, ha anunciado un presupuesto de 7.300 millones de euros, 69 millones más que en el actual ejercicio. Cerca del 80% de este presupuesto está destinado al gasto social y, el resto, el 20%, a otras actividades. Es obvio que con la crisis los gastos sociales se han incrementado y los gobiernos han tenido que hacer un esfuerzo en esta materia. Ahora, que la situación ha mejorado, el equilibrio sería una opción interesante porque, otra obviedad, es que destinando más de la tercera parte del presupuesto a los gastos sociales no se crea empleo y si no se crea empleo difícilmente podrá mejorar el consumo y, por consiguiente, la situación económica de las familias. Destinar el 80% del presupuesto a gastos permanentes se convierte en una hipoteca real para futuros presupuestos y no soluciona el problema fundamental: el empleo. Eso sí, después vienen los políticos a pedir a los empresarios que creen empleo, estable y de categoría, mientras el gasto social engorda. Además, está demostrado que las políticas de empleo de este año no han funcionado para nada. Esta semana el diputado del PP y presidente del partido, Asier Antona, denunciaba en este mismo medio de comunicación que el Servicio Canario de Empleo solo había gastado el 35% de su presupuesto a 30 de septiembre, después de quejarse permanentemente de que Madrid no le da dinero. Además, solo uno de cada cien desempleados encuentra un empleo a través del SCE, lo que resulta aún más dramático. El IGIC, que subió con la crisis al 7%, sigue sin bajar, a pesar de que la recaudación de este último año ha mejorado las expectativas del Gobierno. ¿Dónde va ese dinero? ¿Por qué tanto ahorro si se necesita tanto dinero para gasto social? ¿Por qué la bronca al consejero de Sanidad si al final este departamento solo ha ejecutado el 75% de su presupuesto? Lo importante no es tener mucho dinero y que el Gobierno aumente su presupuesto y lo venda así en los titulares. Lo importante es que ese dinero se gestione de manera correcta. Prefiero tener menos dinero, pero bien gestionado, que mucho y malgastarlo o, lo que es peor, hablando de unos presupuestos de una Comunidad Autónoma, no gastarlos. Cualquier Región tiene que gastar sus presupuestos porque eso significa que ha gestionado bien y que ha destinado ese dinero a quien lo tiene que destinar, es decir, a los ciudadanos. No es bueno gastar por encima de los ingresos, pero tampoco convertirse en una comunidad ahorradora porque eso significa que los ciudadanos han dejado de percibir unos servicios por la usura de una Comunidad Autónoma rácana. Espero que en Canarias no empiece a reafirmarse la idea de que la derecha crea la riqueza y la izquierda la reparte.
