
Esta chicharrera es una estrella de la televisión hispana en Estados Unidos. Ganadora de un Emmy, entrevistó en dos ocasiones al presidente Barack Obama. Si hay una especialista tinerfeña sobre política estadounidense, se llama María Rozman.
-¿Qué pronóstico se maneja en Estados Unidos a tan pocas horas de las elecciones?
“A escasas horas de las elecciones más esperadas y temidas en EE.UU., se vive en este país un ambiente de incertidumbre. Teniendo en cuenta el número de delegados que cada uno de los candidatos tiene asegurados, la victoria de Clinton es prácticamente una garantía. Sin embargo, esta es una elección presidencial sin precedentes. Estamos viendo una participación en votación anticipada y por ausencia, así como registros electorales, nunca antes vista, que pueden fluctuar la balanza hacia cualquiera de los nominados. El electorado está polarizado, y el temor a una posible victoria de Clinton, no aceptada por Trump, tiene a muchos americanos viviendo con el temor a revueltas violentas”.
-¿Por qué a una política con la trayectoria de Hillary Clinton le cuesta tanto derrotar a un personaje tan histriónico como Trump?
“A Estados Unidos no le gusta Hillary Clinton. No tiene credibilidad y a los americanos les cuesta mucho tragar la manera en la que su carrera política se ha visto de una manera u otra envuelta en escándalos. El hecho de ser mujer es un arma de doble filo, mientras atrae el voto del electorado femenino, podría ser que el país todavía tenga reservas a la hora de permitir a una mujer tomar las riendas. La cuestión es si Clinton habría llegado tan lejos si su oponente fuera otro. Posiblemente no. El porqué EE.UU. ha permitido que Trump llegue tan lejos es un misterio para la mitad de la nación”.
-Dejando claro que tan solo es un ejercicio de política ficción, ¿qué políticos españoles o europeos se asemejarían más a los dos candidatos?
“Dejando claro que es un ejercicio de ficción, y salvando las distancias, Donald Trump podría tener cierto parecido con Recep Tayyip Erdogan, debido a sus planes para mejorar la economía, pero sobre todo a sus escándalos financieros, tendencia a la presidencia ejecutiva, irrespeto hacia los medios de comunicación e intolerancia religiosa. A Hillary Clinton quizás la compararía a una aspirante a asumir un rol similar a Angela Merkel. Larga carrera política, impulsora del avance de la mujer y del medio ambiente, así como tratados internacionales. La popularidad de Clinton, así como la de Merkel, está a la baja tras posibles fallas en su agenda económica”.
-Trump atrae el voto antisistema y hay quien lo liga a sectas como los davidianos y similares. ¿Realmente supone un peligro para el sistema?
“Su campaña desde el principio ha estado dirigida a conseguir el voto de todos aquellos que sienten que el Gobierno los ha abandonado. Recordemos que la base de su plataforma es incitar a la revolución contra un sistema, que según él, es fallido. Trump es el campeón de los que se sienten que no pertenecen a la élite política de Washington. Trump es famoso por hablar sin tapujos, y naturalmente este tipo de oratoria atrae a los más radicales. Una retórica que ha sido acogida con entusiasmo por personas con bajo nivel educativo, pero también por sectas y organizaciones antisistema. En EE.UU. no se ha mencionado tanto una relación directa con sectas davidianas, pero sí con grupos tan controvertidos como el Ku Klux Klan, que continuamente lo elogia”.
-Durante su visita a Tenerife, Bill Clinton puso el acento en la necesidad de Estados Unidos de involucrarse en África…
“Tanto por medio de su Fundación como por la ideología que rodea a los Clinton, el concepto de una economía más abierta, y una política de involucramiento de Estados Unidos a nivel global, incluyendo naturalmente a África, no es sorprendente. Es de esperar que Hillary Clinton continúe con el legado del expresidente Clinton con una política exterior activa, en la que se busque expansión de las relaciones diplomáticas. En contraste con Trump, cuya agenda se centra en el cierre de fronteras, la disolución de tratados internacionales, y el enfoque en la economía doméstica, creo que es factible pronosticar un aislamiento de EE.UU. con respecto al resto del mundo, y África, como Canarias, serán grandes olvidadas”.
-¿Quién va a ganar?
“Los dos pueden ganar. En cualquier caso, el pueblo americano va a perder”.





