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Ser optimista mejora mi salud

Desde que comencé con esta sección a la que denominamos Politizando me trace como rumbo el acercar a los lectores al mundo de la salud desde el bienestar con un objetivo último que era la felicidad. Entendida como ese objetivo de las personas que les lleva a plantearse que su vida ha merecido la pena

Desde que comencé con esta sección a la que denominamos Politizando me trace como rumbo el acercar a los lectores al mundo de la salud desde el bienestar con un objetivo último que era la felicidad. Entendida como ese objetivo de las personas que les lleva a plantearse que su vida ha merecido la pena. En la actualidad, y si eres fiel seguidor de la misma lo afirmarás, es un hecho que el optimismo es uno de los elementos transversales que mayor papel juegan como elemento protector de nuestra salud. A lo largo del tiempo los diferentes estudios e investigaciones nos han planteado que las personas más optimistas tienen mejores indicadores de salud física y mental, aquí hacemos referencia a elementos tan importantes como los problemas caridiovasculares, el cáncer o problemas más psicológicos como la depresión.

Como verás no es ninguna insensatez afirmar que el optimismo parece que permite hacer frente de una forma más estable a los diferentes procesos personales, tanto de una enfermedad e incluso de como afrontamos proceso vinculados al dolor crónico.

Si intentamos definir a las personas optimistas coincidiríamos en hacer referencia a la inclinación por parte de las mismas para ver y juzgar su vida  desde el campo de visión más favorables. Estamos hablando de un conjunto más o menos estable de expectativas positivas que generalizamos sobre la probabilidad de nos sucedan acontecimientos positivos.

Pero ¿cómo ayuda el ser más o menos optimista a nuestra vida? Las investigaciones nos plantean que las personas optimistas tienen un mejor estado de salud y suelen salir antes de las enfermedades debido a su capacidad de generar respuestas de afrontamiento ante las situaciones negativas por las que atraviesan.

Se ha demostrado que las personas optimistas tienden ha buscar explicaciones de todo aquello que les sucede entendiendo que esas situaciones no las causa su forma de ser, sino circunstancias vitales externas de las que ellos no son responsables en primera persona. Pero van más allá aún ya que piensan que esta situación no va a ser indefinida, sino que tendrá un principio y un final, siendo ellos responsables de poder acortar el tiempo si se enfrentan a la situación.

Eso hace que afronten de mejor manera todo lo que les sucede, teniendo una mejor recuperación de los eventos negativos. En lo que se refiere a la salud suelen tener una mejor adherencia a los tratamientos, así como un sistema inmune más fortalecido.

Por lo tanto debemos de potenciar en nuestra vida todas aquellas herramientas que nos ayuden a, en palabras de Martin Seligman, aprender a ser optimistas, ya que de ello depende nuestra salud.

 

Por José Juan Rivero (@jriveroperez)
Psicólogo y miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva

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