¿Qué iría a hacer Pedro Sánchez a Washington, si todo el meollo del asunto estaba en Nueva York? Es tan torpe este hombre que hasta se equivocó de destino. Fue -dicen- a apoyar a Hillary Clinton y la gafó, como está gafando Zapatero las conversaciones de paz en Venezuela, auspiciadas por el Vaticano. ¿Quién le ha dado vela a Zapatero en el entierro venezolano? En el PSOE hay una falta de control asustante. Pedro Sánchez creyó que el mundo giraba a su alrededor y cuando vino Obama a España, éste le dedicó minuto y medio, de pie, antes de entrar en el avión presidencial. Cuando la inefable Leire Pajín ejercía de ministra dijo que en el mundo se iban a producir dos acontecimientos planetarios (sic): la entrada de Obama en la Casa Blanca y que Zapatero ejerciera como presidente (de turno) de la Unión Europea. Lo de Obama, vale, primer negro que entraba allí, pero lo de Zapatero era una alternancia reglamentaria. El PSOE ha perdido distancia con la realidad y es tal el afán de notoriedad de este chico -Sánchez- que no se da cuenta de que hace el ridículo. El consejo que le dio Jerónimo Saavedra, en una entrevista en este mismo periódico, fue muy oportuno: “Cállate un mes”. Jerónimo es un sabio y un viejo zorro de la política. A ver si todos estos se dan cuenta del verdadero papel de España en el mundo: la mayoría de los norteamericanos creen que España se encuentra situada al lado de México. Sí, son unos ignorantes, pero es así. Es decir, la marca España no existe, pero hay que crearla. Y, desde luego, no se hace marca yendo a unas elecciones, equivocarse de destino y ni siquiera ver a la que quieres apoyar. A ver si empezamos a darnos cuenta de nuestro papel real y de lo que representamos en el mundo: nada.
Sánchez en Washington
Es tan torpe este hombre que hasta se equivocó de destino. Fue -dicen- a apoyar a Hillary Clinton y la gafó, como está gafando Zapatero las conversaciones de paz en Venezuela, auspiciadas por el Vaticano
