Arafo, el Pueblo de la Música, homenajeó el pasado fin de semana a Santa Cecilia con diversos actos en su honor.
Cecilia era una ilustre doncella romana que vivió en el siglo III. Desde muy joven tocaba instrumentos musicales, especialmente el arpa. Ella se convirtió al cristianismo y por propagar la fe cristiana fue arrestada en un cuarto de calefacción de unos baños romanos. Durante tres días no dejó de entonar cánticos al Señor y como no moría, al final fue degollada.Santa Cecilia es la patrona de la música desde que en 1584 fue elegida, como tal, por la Academia de Música de Roma.
El sábado 19, a las 20h, se llevó a cabo en el Auditorio Juan Carlos I de nuestra Villa el tradicional concierto de Santa Cecilia, que este año estuvo a cargo de la Sociedad Filarmónica Nivaria bajo la batuta de su director titular, Miguel Ángel Expósito Marrero. El concierto dio comienzo a la hora programada con un lleno total del teatro. Los espectadores esperaban con atención y expectantes las actuaciones –junto con la Nivaria- de seis de las voces más importantesdel panorama musical canario: Candelaria González, Isabel González, Goyo Tavío, ChagoMelián, José Manuel Ramos y Héctor González. Cantantes que con sus magníficas voces y extraordinarias interpretaciones, de un escogido repertorio de famosas canciones de siempre, generaron el disfrute de los asistentes. El concierto constó de dos partes y se denominó “Voces del Atlántico”. Fue un concierto distinto, novedoso, que caló hondo en los espectadores, que premiaron con largas y cálidas ovaciones cada una de las piezas interpretadas y que dio lugar al regalo de dos bises, que encantaron a todos.
El domingo 20, a las 11 h, se ofreció, en la iglesia matriz de San Juan Degollado, una misa solemne, presidida por la Santa desde su trono adornado con hermosas flores blancas. Ofició la eucaristía nuestro párroco, Juan Francisco Alonso Molina, y la parte musical estuvo a cargo de la Agrupación Artístico-Musical La Candelaria que, dirigida por su titular Carlos Daniel Albertos Fernández, interpretó varias obras conocidas y concluyó con el Aleluya de Häendel. Fueron momentos de emoción y entrañables. A continuación, tuvo lugar la procesión con la venerada imagen acompañada por el párroco, corporación municipal, La Candelaria, La Nivariay numerosos fieles. Luego, en la plaza mayor de Arafo, las dos bandas araferas nos deleitaron con alegres pasodobles. Finalizaron los festejos con un brindis ofrecido por la parroquia a los músicos.
Felicitaciones a los instrumentistas y directores de ambas bandas, y a todos los araferos que de una u otra manera estamos relacionados y amamos este bello arte, que es el punto de referencia, la idiosincrasia de nuestro pueblo.
