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Triunfar o ser feliz

Hace unos días, mientras hablaba con mi hija mayor sobre música y los diferentes estilos musicales, nos centramos en las grandes figuras, en aquellas personas que por alguna razón han vivido eso que denominamos éxito.

Hace unos días, mientras hablaba con mi hija mayor sobre música y los diferentes estilos musicales, nos centramos en las grandes figuras, en aquellas personas que por alguna razón han vivido eso que denominamos éxito.

Claro que, a lo largo de la conversación, fuimos descubriendo que aquello que entendíamos como éxito distaba mucho de la felicidad y de la satisfacción con la vida. Sin duda, cuando te paras a pensar y a reflexionar sobre esa idea preconcebida de éxito nos podemos encontrar con una variopinta variedad de formas de vivir.

Pero, ¿qué es el éxito? Seguramente si lanzamos esta pregunta al aire podremos encontrar muchas definiciones, incluso mi hija me dio la suya, con la que estoy de acuerdo y seguro que coincidirás con nosotros en que ese modelo de éxito que vivimos es un reflejo de esta sociedad de consumo en la que nos relacionamos. Por lo tanto, responde a un modelo mayoritariamente económico que establece cómo debemos hacer, cómo vamos marcando axiomas irrenunciables para que la sociedad de consumo nos vaya modelando, cual alfarera que da forma a sus vasijas, esto es, poco a poco y a lo largo de muchos años. Y tanto es así que a más tiempo nos modela, más difícil es darnos cuenta que ese modelo de éxito no garantiza que las personas seamos felices. Más bien, en ocasiones, va en contra de nuestra salud y bienestar.

Pero si vamos más allá nos encontramos con esas figuras de éxito relevantes de nuestra vida, ésas que, para algunos y algunas, brillan entre aplausos, fama, y reconocimiento social ante todo. Y toda esa parafernalia. Claro que a este modelo de éxito, muy cuestionable, sólo acceden algunos marcados por la fama. El resto respondemos a un modelo que hemos adaptado y que es más de andar por casa. Lo importante es que nos reconozcan de alguna manera, en nuestro trabajo, en la familia o con los amigos, como aquél que triunfó porque ha sido capaz de escalar en la cadena de mandos de su empresa o, simplemente, en la actualidad por poder conservar un trabajo o tener una nómina. Y ello cueste lo que cueste aunque, en ocasiones, sea la vida, la familia, los amigos y tu propia salud.

Es importante observar cómo relacionamos el éxito con el reconocimiento social vinculándolo a nuestra autoestima. Claro está que el error reside en que toda nuestra valoración personal pase por la necesidad de ser reconocidos como aquél que triunfó en el sistema, aquél que vive con la única opción de impresionar a los demás. En la actualidad esto parece que se ha acentuado mucho más con la influencia de la imagen personal y las redes sociales. Tanto es así que las personas han pasado a la inmediatez de los muros y publicaciones de Twitter, Facebook o Instagram.

Como te decía al principio del artículo esto nos va modelando y perdemos nuestra capacidad de ser auténticos ya que lo importante es mostrar en cada momento una imagen difuminada y positiva de tu mejor momento, aunque no sea nada real y no esté en consonancia con tu estado de ánimo, ni que tu momento personal actual sea el mejor. Es lo que denomina las emoti-emociones. Da igual como estés tu ;). Sonríe.

Sin embargo perdemos la esencia de la felicidad que consiste en vivir la vida conscientes de que eres artífice de todo aquello que realizas, de manera plena. La felicidad pasa por que tú diseñes tu propio modelo de éxito, siendo artífice de tu propio plan de vida que te permita emocionarte, experimentando las emociones positivas que te ayuden a construir y transformar tu realidad, pero enraizándote en ese sentido que haga que tu vida fluya contigo, recorriendo un camino que vas diseñando y del cual te planteas que debes vivir. En algunos momentos lo esencial será tu trabajo, en otros tu familia, tus hijos e hijas, tu pareja, los amigos y, cómo no, tú.
El ocio, el cuidarte, el plantearte que eres una persona en constante crecimiento, debe ser tu objetivo. Sólo de esa manera experimentarás el éxito de sentirte feliz, vivo y consciente de que eres el autor y actor de tu vida.

.*Psicólogo y miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva
@jriveroperez

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