Tengo ganas de que Paulino Rivero me invite a su sauzalera casa a saborear unas castañas con vino. Me lo tiene prometido. Quiero escuchar de su boca lo que he oído por ahí: a) que se va al PNC; b) que fichará por Nueva Canarias; y c) que está detrás de la moción de censura que se prepara contra Fernando Clavijo. Está, oiga, en su perfecto derecho, después de lo que le hicieron en aquel Consejo Político: una traición a la venezolana. Ya saben que se rumoreó que los ganadores de ese Comité compraron a los compromisarios de Venezuela para defenestrar a Paulino. Hay muchas maneras de comprar voluntades, entre ellas cargos y carguitos remunerados. Investiguen, a ver. Se espera una gorda porque Román pretende una cuestión de confianza, Asier está de acuerdo con una moción de censura (que el PP apoyaría desde fuera) y el PP lo que está haciendo es esperar instrucciones de Madrid. En la zona socialista, aparte de la escapada de cuatro consejeros, que el otro día se ausentaron del Consejo de Gobierno, dejando con el culo al aire y sin autoridad alguna al presidente Clavijo, la nueva Gestora tomará pronto una decisión. Los tambores de antes del festín han comenzado a sonar. El PP se quedaría fuera de un hipotético Gobierno de coalición, expulsando a CC. Pero lo apoyaría, desde fuera y a lo largo de la legislatura. Me lo confirma un alto cargo del partido. ¿Y el disputado voto madrileño de la señora Oramas? No sé si Rajoy lo va a necesitar o no, a lo mejor no. Estamos en Canarias y todo lo que digo se puede ir al carajo y las cosas seguir como están, pero los tambores suenan y veo pabellones lejanos con penachos de partidos nacionales cercando a los nacionalistas lights, que llevan 23 años en el machito.
Paulino
Tengo ganas de que Paulino Rivero me invite a su sauzalera casa a saborear unas castañas con vino. Me lo tiene prometido
