positivando

Propositivos, objetivos y metas

Nos encontramos en unas fechas propensas para realizar procesos personales de revaluación de objetivos vitales, es decir, echamos la vista a atrás y observamos todo aquello que hemos ido haciendo

Nos encontramos en unas fechas propensas para realizar procesos personales de revaluación de objetivos vitales, es decir, echamos la vista a atrás y observamos todo aquello que hemos ido haciendo. Es curioso cómo nuestra cabeza pone muchos esfuerzos en decirnos que no hemos podido realizar lo que nos habíamos propuesto. Se centra en el déficit de aquello que no hemos podido completar.

Siempre digo que no es que hayamos fallado, sino que son situaciones que hemos postergado debido a diferentes circunstancias. Quizás no era el momento idóneo o, simplemente, no disponía de los recursos o herramientas necesarios para implementarlos.

Pero existe también un problema añadido a todo esto, a saber, la poca costumbre que tenemos para planificarnos a través de objetivos vitales, es más, los redactamos en nuestra mente de manera abstracta y ahí los dejamos. Claro está que no hacemos eso cuando decidimos evaluarlos tal día como hoy, muy cercano a la noche de fin de año, ya que, normalmente, salimos perdiendo.

Es importante partir de la base de que nuestra vida debe sorprendernos y, para ello, debe estar algo organizada, ya que si no, no le damos oportunidad para lograrlo.

Creo por tanto necesario que aprendamos a establecer objetivos en los que podamos agrupar y relacionar los diferentes ámbitos de nuestra vida, es decir, tenemos que maximizar todo lo realmente importante.
Claro está que estos objetivos o propósitos que nos marcamos en estas fechas deben estar vinculados a nuestros sueños y anhelos, ya que de esa manera conseguiremos conectar con ellos. Esto potenciará en nosotros una actitud positiva que facilitará el que nos mantengamos activos en su seguimiento y realización.

Es importante soñar para trazarnos objetivos. Sin embargo el miedo es un lastre importante a romper y siempre aparecerá, en mayor o menor medida. Para comenzar y como ejercicio podrías hacer una pequeña redacción sobre tu futuro inmediato, visualizándote desde tu mejor versión de aquí a los próximos dos años. Este ejercicio te ayudará a centrar tus objetivos y desarrollar tu creatividad en esa tarea.

Una vez realizado este ejercicio puedes aterrizar esas ideas en objetivos que, poco a poco, vayan cumplimentando ese plan de vida. Es importante que al menos una vez a la semana, cuando te levantes, juegues a visualizar nuestros objetivos, viéndolos como algo ya realizado e imaginar cómo te sentirías si lo consiguieses.

También es aconsejable que te pongas pequeñas metas adaptadas a tus capacidades. Por esa razón a veces es bueno dividir los logros que nos plantea el objetivo en pequeñas metas, dado que éstas, como si de un viaje se tratara, te irán acercando cada vez más a tu objetivo final. Vive cada paso como único y aprovechado al máximo, apostando por la verdadera felicidad que conseguirás en tus objetivos vitales.

El disfrutar de cada plan paso a paso, momento a momento, es la clave para sentirte feliz, conectar con aquello que te apetece hacer y disfrutar del camino que te lleva a alcanzarlo.

*Psicólogo y miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva
@jriveroperez

TE PUEDE INTERESAR