Hacienda somos todos por los cojones. Hacienda son ellos, Montoro y su banda. Si un empresario se retrasa un día en el pago de los impuestos que le obligan a recaudar, se le recarga el 20%. No los intereses de ese día, que sería lo lógico, sino el 20%. El contribuyente no pinta absolutamente nada. Y ahora han suspendido, a partir de enero, los pagos aplazados, que eran un balón de oxígeno para aliviar la terrible, brutal, presión fiscal que padecemos, una de las más altas de Europa. En Estados Unidos supone la tercera parte que en España. Ahora han vuelto a subir los impuestos, han limitado los pagos en efectivo a 1.000 euros (o eso intentan, también en enero) y se anula la modalidad del pago aplazado. Fantástico. Aquí el enemigo es el contribuyente, que ya no puede más, que está ahogado. Y, además, con mentiras. Iban a gravar la lotería y las apuestas del Estado sólo por un corto periodo. Todavía, años después, siguen mamándose el 20% y echando la culpa a Zapatero de lo mal que iba el país. Estos son mucho peores, pero mucho peores. Vivir en España se ha convertido en un infierno por culpa de estos gaznápiros que cuando dejen el poder recibirán el calor de un puesto en el consejo de administración de cualquier gran empresa, una silla en el Consejo de Estado o un puesto en un organismo internacional. Siempre es lo mismo, por eso nació Podemos. Le ayudaron en el parto las matronas de la derecha, que han abusado del ciudadano hasta límites intolerables. Si un empresario acogido a bonificaciones de la Seguridad Social se retrasa un día en el pago, no le cobran el interés de ese día, sino que le retiran la bonificación (tarifa plana) de ese mes y se la exigen entera. Yo sé que este es un país de pícaros, pero ¿qué pensar de la marca España si los pícaros están en los organismos de recaudación?
¿Somos todos?
Hacienda somos todos por los cojones. Hacienda son ellos, Montoro y su banda. Si un empresario se retrasa un día en el pago de los impuestos que le obligan a recaudar, se le recarga el 20%
