El día 1 de enero de 2017, tuvo lugar, en el Auditorio Juan Carlos I, el tradicional Concierto de Año Nuevo, del que Arafo es pionero, pues se celebra, ininterrumpidamente, desde 1995. En aquel tiempo no se realizaba en las islas, en ese señalado día, ningún acto de estas características.
Las entradas agotadas, desde unos días antes, presagiaban el interés que había suscitado el cartel informativo del citado concierto. Este año estuvo a cargo de la laureada Agrupación Artístico-Musical La Candelaria bajo la batuta de su director titular, Carlos Daniel Albertos Fernández. Un músico muy preparado, con la carrera de clarinete finalizada en el Conservatorio Superior de Música de Canarias, además de numerosos cursos de dirección de banda en su haber, impartidos por notables profesores. Es un orgullo que una persona tan joven -llegando a la treintena- se implique totalmente con su banda, pues la preparación de este magnífico concierto lleva detrás muchas horas de ímprobo esfuerzo y sacrificado trabajo.
El concierto contó con el aliciente añadido de tres de las mejores voces del panorama musical lírico de Canarias. Tres grandes tenores: Francisco Corujo,Airam Hernández y David Barrera, que con sus actuaciones,individual o en conjunto, sorprendieron gratamente a los espectadores que, encantados, ovacionaban a estos tres consagrados artistas.
El actor Antonio Conejo, hizo una presentación simpática y entretenida del evento.
El concierto constó de dos partes. En la primera, la banda interpretó la Marcha Eslavade Tchaikowsky, acompañada por el ballet de LenitaLindell. Luego los tres tenores fueron intercalando sus actuaciones, en unión con La Candelaria, en las siguientes arias de ópera: Una furtiva lágrima (L´Elixir del Amore) de Donizetti, NesumDorma (Turandot) de Puccini y La Donna e Mobile (Rigoletto) de Verdi.Concluyó esta parte con la cantata profana Carmina Burana, del compositor alemán Carl Orff, que a pesar de ser escrita para solistas, coro y orquesta, La Candelaria ejecutó una soberbia versión con arreglos de J. Krance. La segunda parte comenzó con el estreno mundial de Magmático (concierto para guitarra y banda del compositor Francisco Yanes). Obra, en tres movimientos,interesante, con reminiscencias de los aires del folclore canario. Música agradable, bien estructurada, que llega al espíritu del que la escucha. Tuvo una gran acogida .Enhorabuena a Francisco Yanes. Supongo que se encontraría en la sala. Creo que fue un olvido involuntario el no invitarlo al escenario a recibir el merecido aplauso del público. Solista en esta obra el guitarrista arafero Tomás Fariña, que con su depurada y excelente técnica realizó una espléndida interpretación.
A continuación, los tres tenores invitados intervinieron con: Carusso de Lucio Dalla, No puede ser (Romanza de la Tabernera del Puerto) de Sorozabal y Granada de Agustín Lara. El espectacular punto y final del concierto, fue llevado a cabo por los tres tenores que cantaron, conjuntamente, un popurrí de canciones de siempre, de diferentes países, que fue largamente ovacionado, lo que dio lugar a un bis.
Fue un extraordinario y memorable concierto, que ha marcado un hito importante en la historia musical de nuestro pueblo.

