Tengo de pasar unos días de asueto y no tengo ganas de hablar del Gobierno, pero me da que no queda otro remedio; porque esta semana me da también que algunos ágrafos van a poblar el elenco de Clavijo. Se habla de que un tal Valido y Barragán -ágrafos- van a acceder al Olimpo, o sea al Gobierno, mientras Clavijo mira de reojo a los tres diputados majoreros y a los dos herreños, que se pueden virar. No sé lo que hará el PNC, que va a convocar a su dirigencia -odio ese palabro- para ver qué hacen. Será después de que haya nuevo Gabinete. Clavijo está huyendo de sí mismo, incapaz como es de domar a sus fieras, como hacía magistralmente -pero a fuerza de mucho desgaste- Paulino Rivero. Tanto desgaste que ya no le quedaba espalda para soportar los puñales de Clavijo y de sus amigos los de Lanzarote y los de Venezuela, que eran charangas peligrosas. Y en el caso de Lanzarote, charanga ilegal. En el de los venezolanos, algo peor: la danza de los siete velos. Les faltaron manos para recoger los premios. No sé lo que hará Clavijo, pero contentarlos a todos va a ser dificilísimo. Tengan en cuenta que, aparte de cuatro nuevos consejeros, estará la pedrea. Tiene margen para jugar, pero los agraciados disfrutarán poco tiempo de los cargos porque parece que dentro de cuatro meses, el PP y el PSOE comenzarán su estrategia para la eliminación absoluta de Coalición Canaria. Ya saben que el Estado combate los nacionalismos y no hay nada que sea más estado que PP y PSOE, con la entusiasta colaboración de Ciudadanos, que aunque pinta poco, algo pinta. Y así está la cosa. A mi llegada, ya ven, me encuentro con estas cosas. A ustedes no les ha faltado mi artículo pero no me tenía que haber ido. No estoy para sustos.
Hablemos del Gobierno
Tengo de pasar unos días de asueto y no tengo ganas de hablar del Gobierno, pero me da que no queda otro remedio; porque esta semana me da también que algunos ágrafos van a poblar el elenco de Clavijo

