En el histórico de Canarias, existía la aceptación general de que los cabildos eran administraciones cercanas al ciudadano, quizás por el hecho de que no intervenían en casi nada y se dedicaban a hacer obras públicas, con impuestos no directos. Ahora intervienen en casi todo y participan en cada impuesto que se pone. De actualidad el debate sobre libre mercado o intervención pública, recrudecido en periodos donde nuestras Administraciones han olvidado su papel de correctoras de la crisis, para dedicarse a consumir al interno sus recursos, desatendiendo sus obligaciones de inversión pública y fomento. Hoy centramos nuestro análisis en la acción de los siete cabildos de Canarias, a través de sus presupuestos.
Canarias cerró 2016 con una población en torno a los 2,15 millones, con un PIB de 42.000 millones de euros, 20.000 euros/habitante, 15 millones de turistas, con un gasto sobre los 15.000 millones de euros, 120 millones de pernoctaciones. Y con ello, mantiene un paro EPA del 26%, 286.000 parados. Aquí encajamos el lugar de cada cabildo de menor a mayor. El Hierro, con 10.600 habitantes (0,5% del total), tiene un cabildo con un presupuesto consolidado en torno a los 40 millones de euros, donde integra cuatro entidades, que consumen en torno al 7% del presupuesto. Su inversión real propia se sitúa en el 5% del presupuesto. La Gomera, con 20.900 habitantes (1% de Canarias), sitúa su presupuesto consolidado en 47 millones de euros, 3,8 millones de euros para sus dos entidades. Invierte menos del 10% del general y crece por debajo de esta cifra. La Palma, con 81.500 habitantes (3,8% del total), tiene para 2017 un consolidado por encima de los 100 millones de euros, incorpora siete entidades, con ratios de crecimiento general e inversión por debajo del 10%. Pasamos a Fuerteventura, con 107.500 habitantes (5%), donde con 85,27 millones de euros, de presupuesto general, incorpora tres entidades y un presupuesto de inversión real de 23,68 millones de euros. Tiene la isla 2,29 millones de turistas al año. Lanzarote ocupa una población de 145.100 habitantes (6,75% del total) y 2,91 millones de turistas al año. Tiene un presupuesto consolidado de 187,70 millones de euros, con seis entidades que consumen 31,64 millones de euros/año, con inversión real en torno a los 30 millones de euros. Gran Canaria, con 845.100 habitantes (39,30%), recibe 4,22 millones de turistas al año. Tiene un consolidado de 701,90 millones de euros, 662,09 millones de euros de general, con 13 entidades públicas que consumen el 6% del presupuesto. Con incremento anual y de inversión, que crecen menos del 10%, e invierte como propios 71,47 millones de euros.
En lo alto, el singular caso del Cabildo de Tenerife. Con 891.100 habitantes (41,4%) y 5,76 millones de turistas. Atípico porque soporta una estructura administrativa única en España. Con 949,90 millones de euros de consolidado y 809,10 millones de euros de general. Integra directamente 38 entidades más, organismos autónomos, consejos, consorcios, íntegras, SA mayoritarias, fundaciones y múltiples sociedades minoritarias, que en conjunto gastan unos 400 millones de euros. De este conglomerado no pasan de 10 las entidades propiamente públicas, consumiendo el resto societario, unos 80 millones de euros al año, que pagamos todos, casi la inversión de 2016. Ha tenido que venir el Fdcan para movilizar en 2017 la inversión de los cabildos, rescatándolos de la atonía de la crisis. Desde la ciudadanía no se entienden las posturas de nuestros cabildos, dedicados a sus juegos societarios y olvidados de su papel principal de fomento e inversión. En el caso de Tenerife, con mayor relevancia, al ser la isla con mayor déficit relativo de infraestructuras de carreteras y mayor intervencionismo y dificultades para emprender.

