
Un acuerdo firmado entre compañías chinas y las autoridades de la comarca Ngäbe Buglé en Panamá, ha desatado la furia de sus habitantes.
Tras la firma del pacto, estos han decidido castigar a sus autoridades aplicando al presidente de su Congreso General, Demecio Cases, la técnica del ‘cepo’.
Los habitantes descubrieron que las autoridades de su Congreso habían firmado el acuerdo con las empresas Power Construction of China y Shandong Pusheng sin haberles consultado previamente a ellos ni al resto de autoridades, y que el acuerdo tenía la finalidad de explotar los tesoros naturales de la comarca.
Los ‘torturadores’ no se han conformado solo con el presidente, sino que han aplicado el castigo a otro dirigente más y están tras la pista de un tercero que aparece mencionado en los papeles del acuerdo.
Práctica prohibida
Feliciano Jiménez, viceministro de Asuntos Indígenas, ha declarado a los medios locales señalar que la “tortura del cepo” está prohibida.
Jiménez señaló que la ley 10 del año 1997 no señala en los artículos procedimientos para penalizar y castigar a una persona con un cepo.
¿Qué es el cepo?
El cepo es un instrumento que se utiliza para torturar colocando las piernas del acusado en dos orificios hechos en un tronco de madera de una manera extremadamente incómoda que impide que este se pueda mover. Luego se la mantiene así durante un largo periodo de tiempo rodeado de la población local, expuesto al escarnio público y a su más que probable ira.
