Sostiene Pereira que le conoció un día de verano. Era el veinticinco de julio de mil novecientos treinta y ocho y Lisboa refulgía en el azul de la brisa atlántica, sostiene Pereira. Con frases bañadas por idéntico océano, sostiene Quintero, y lo hace sentidamente, que lo llena de satisfacción que algunas voces del partido hayan sugerido su nombre (Narvay) para la secretaría general de Coalición. Sostiene Quintero que rechazó tal invitación porque se debe en cuerpo, agenda y alma a su condición de consejero de Agricultura. Cuando se está al frente de un departamento del Gobierno, sostiene Quintero, no es de recibo robar horas a la consejería para entregárselas al partido; razones con las que pretendiéndolo o no ha censurado, y de qué manera, a José Miguel Barragán, secretario general y consejero fundidos en un solo cuerpo.
Si Coalición sostiene lo que Quintero sostiene tendrían que descartar como posibles al propio Barragán y al vicepresidente por accidente. Si descartan que ocupe la secretaría general los que estén el Gobierno, si CC sostiene lo que dice Quintero, con lo que les ha costado encontrar gente con un mínimo perfil de alto cargo, si es así, y así se sostiene, Coalición tendrá que buscarse un secretario general en agrupaciones del carnaval, cofradías de pescadores, grupos de WhatsApp, romerías o asociaciones de blogueros. Quintero se ha descartado porque, sostienen los que conocen, Belén Allende mandó parar. Salvo que agotadas las opciones en otras islas sorprendan tinerfeñamente con José Miguel Ruano, sostiene el firmante que esto huele a que Coalición volverá a la casilla de salida, a José Miguel Barragán. Sostiene Pereira que le conoció un día de verano. Sostiene la lógica que difícilmente se sostiene que el partido que gobierna en Canarias se esté viendo obligado al descarte.
