
Tal día como ayer, hace 15 años, una tromba de agua cayó sobre Santa Cruz; más de 232 litros por metro cuadrado en 24 horas que dejaron tras de sí ocho víctimas mortales y múltiples daños materiales. El pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz se abrió ayer con un minuto de silencio en recuerdo de los fallecidos ese 31 de marzo de 2002. El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, manifestó que “de aquellos momentos nos queda la enorme tristeza por la pérdida de vidas humanas, pero también el coraje y la determinación que demostraron los chicharreros, en un ejercicio ejemplar de solidaridad”. “Santa Cruz ha venido actuando y realizando inversiones públicas para mejorar nuestra capacidad de resistencia y paliar, en la medida de lo posible, los daños en caso de lluvias y los riesgos de inundaciones y, en total, entre 2002 y 2020, la inversión en esta materia llevada a cabo en el municipio con recursos propios, o bien con la colaboración, superará los 64 millones”, declaró Bermúdez.
Una inversión que, como reconoció el concejal de Infraestructuras, José Alberto Díaz Estébanez, vendrá a solucionar los 38 puntos que aún suponen un riesgo para la ciudad ante la caída de lluvias torrenciales. Hasta la fecha, el Consistorio ha gestionado la inversión de 42.498.934,03 euros. En 2017 está previsto un total de 3.569.000 euros, y para los próximos tres años se espera, al menos, destinar 17.969.635 euros a este fin, sobre la base de lo contemplado en el Plan Plurianual de Actuaciones Prioritarias de Drenaje de Pluviales en el municipio.
Díaz Estébanez remarcó que el presupuesto aprobado para este año “contempla actuaciones como la rehabilitación del Puente de Bravo Murillo en el Barranco Santos, acciones en drenajes y colectores, la red de pluviales del Suroeste en Acorán y actuaciones tanto en el Barranco Divina Pastora como en el Barranco del Hierro”.
“Además, hemos redactado el Plan Plurianual de Actuaciones Prioritarias de Drenaje de Pluviales en el municipio, cuyas actuaciones tendrán incidencia directa en la disminución de este riesgo, puesto que se han detectado e identificado los puntos más críticos en cuanto a los efectos producidos por las lluvias torrenciales”, indicó el concejal.
Estudio
Este plan municipal, con vigencia de cuatro años y un presupuesto superior a los 18 millones, contempla un total de 38 actuaciones prioritarias que abarcarán cuatro tipos generales de obras, como son la mejora e incremento de la red de aguas pluviales, la ejecución de elementos de captación en las cercanías de los principales barrancos, el incremento de la sección de canalizaciones de barrancos ya existentes, que se han demostrado insuficientes, y la mejora de estructura y cimentación de los muros de contención de las canalizaciones. De estos trabajos, 13 se producirán en el distrito de Anaga, 4 en Centro-Ifara, 1 en Salud-La Salle, 6 en Ofra-Costa Sur, y 14 en el Suroeste. Asimismo, a través de las mejoras aprobadas del contrato suscrito por el Área de Bienestar Comunitario y Servicios Públicos, se han ejecutado obras de mejora de encauzamiento.




