Once elefantes entraron en un enorme foso de lodo, situado en Camboya y provocado por una bomba durante la guerra de Vietnam, con el fin de refrescarse y bañarse. Sin embargo, cuando los animales intentaron salir del agujero para continuar su rumbo les fue imposible, debido a la altura del mismo.
Después de que varios ciudadanos se percataran de lo ocurrido, miembros de la Wildlife Conversation Society lograron formar una especie de rampa para que la manada pudiera salir. Solo una cría, la más pequeña, necesitó que los voluntarios la arrastraran con una soga.

