tribuna

Caín la toma con Lopesan – Por Juan Francisco Medina Fernández

Da igual que luego sean los primeros que clamen al cielo porque “las perras del turismo en Canarias se las quedan los hoteleros de Baleares y los extranjeros”

Da igual que luego sean los primeros que clamen al cielo porque “las perras del turismo en Canarias se las quedan los hoteleros de Baleares y los extranjeros”. Tampoco importa que dé trabajo a miles de personas en una comunidad que bate las plusmarcas de la Unión Europea en tasa de desempleo. Ni les cuento lo que le preocupa la presunción de inocencia. Da igual: Caín la ha tomado con Lopesan. Cuando hablamos de Lopesan, se trata de Eustasio López, un grancanario que puede presumir de ser el único empresario isleño con una presencia realmente notable en la élite del motor económico que da de comer a todos los canarios, sea directa o indirectamente. Por mucho que cueste creerlo a los adictos al linchamiento, hablamos de un ser humano que, por mucho dinero que haya logrado conseguir, prefiere el bienestar de su familia, ahora compungida por miserables titulares publicados, además, en algún medio de su Gran Canaria natal que antaño no dudó en rogarle (de rodillas, si falta hiciera) unos anuncios para que al final de mes cobrasen sus empleados. Mas, la sombra de Caín es alargada, y se proyecta gracias al afán de algunos de sus competidores (sí, sí, esos que no nacieron aquí) por echar mierda al que supo salir adelante en esa charca en la que, como notamos ahora, abunda más la carroña que el tiburón. Algún día sabremos qué se pagó y a quién para que le diera candela a un caso al que, en principio, no se le pronostica mucho recorrido respecto al empresario grancanario. Dicen que el pecado de Eustasio López es, al parecer, ser citado en un sumario y haber prestado declaración ante un inspector de policía en calidad de investigado. Será la Justicia quien aclare lo acaecido y si, finalmente, así se considera, tendrá que asumir las responsabilidades que le correspondan, faltaría más. Ahora bien, ya sabemos con certeza que este empresario no estaba al corriente de lo que realmente la investigación intenta despejar, ni tiene nada que ver con las consecuencias de la misma, pero parece que da igual. Que no, que no le hace falta defensa a quien, como Eustasio López, no le faltan recursos. Es por Caín y la rabia que da verle, otra vez, enseñando la patita para sacar ventaja al único empresario canario que supo competir al máximo nivel. No pueden con él, y por eso prueban para manchar su nombre atosigando a su familia con titulares rimbombantes sin más fundamento que lograr, mediante sucio atajo, la ventaja que les niega su menor talento en el cuadrilátero de la libre competencia. No tienes vergüenza, Caín.

*EMPRESARIO

TE PUEDE INTERESAR