Mi admirado Celso Albelo acaba de cantar Teide enamorado, un bolero de Fernando Estévez, en un video promocional que el Cabildo tinerfeño ha editado para conmemorar los diez años desde que el Teide es patrimonio mundial. La canción es preciosa y Celso la borda. Hoy lo llamaré, a ver si lo veo y hablo un rato con él. Estamos ante uno de los mejores tenores del mundo en la actualidad, con contratos firmados hasta finales del 2021, fecha en la que, si lo dejan, se tomará un descanso. Cada vez que puede se da una escapada a la isla, a la que ama profundamente. El bolero de Fernando Estévez es precioso y las imágenes del Teide y de la isla son realmente espectaculares. Tenemos una isla preciosa, que hay que procurar cuidarla más. Los contrastes son inverosímiles y las bellezas que ofrece no tienen parangón. Fernando Estévez me ha mandado la canción y quiero felicitarlo también. Cuando se hacen las cosas con amor generalmente salen bien y emocionan. Celso ha dado otra lección de amor a su tierra, interrumpiendo su actividad en las mejores óperas del mundo para dedicar un tiempo a grabar una canción dedicada a la isla de Tenerife, a su isla, a la que echa de menos -son sus palabras- donde quiere que está. Él vive en Italia, pero ya digo que se escapa para acá siempre que puede. Colaboran en la grabación los Amigos del Arte, de Güímar, un grupo señero de nuestra música, de la música que se hace en las islas. El Teide, entre umbrías y soles y hasta lunas y estrellas, es el gran protagonista del video, que ustedes lo pueden ver en la Internet. Parece que es el mundo el que se mueve en torno a nuestro volcán amable, que es capaz de irradiar tanta belleza. Y gracias, Celso.
