La Iglesia católica inició ayer la Semana Santa con la solemne obertura del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. La bendición de ramos, la proclamación del Evangelio y la ulterior procesión de los pasos de Jesús sobre una burrita forman un conjunto con el que se imita su entrada en Jerusalén. En todos los templos de la diócesis se repitieron estos solemnes actos que tuvieron como puntos de referencia la Laguna y la capital de la isla, donde se viven muy fervientemente esta celebración.
Poco después de las diez de la mañana el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, bendecía las palmas y olivos en el exterior de la casa de las Siervas de María, en la calle Obispo Rey Redondo de La Laguna. Ante numerosos fieles de todas las edades, el prelado nivariense invitaba a acompañar y participar en la procesión litúrgica de este día, camino de la Catedral.
Álvarez destacaba, después de ser proclamado el evangelio, la humildad de Jesús que en estos días se adentra en su pasión, muerte y resurrección. Desde esa realidad, exhortaba a los presentes a vivir también con humildad, puesto que los cristianos “sabemos que no nos gobernamos nosotros mismos. Tenemos un Dios. Un Salvador. Un Mesías”. De ahí que “todo lo que celebramos estos días Santos en calles e iglesias contenga un mismo mensaje: Es por mi y por mi salvación”. A continuación entonando el Aleluya, el Señor es nuestro Rey, se inició la procesión camino de la Catedral, donde se celebró la Misa del día, cuya liturgia estaba centrada en la Pasión según San Mateo. El Obispo centró su reflexión en “imitar el ejemplo de humildad de Jesucristo” y “aprender las enseñanzas de la Pasión”. Álvarez explicó que el Domingo de Ramos concentra en una sola jornada todo lo que se vive en la Semana Santa. Por ello es una especie de “pregón de la Semana Santa”, porque anticipa todo lo que se va a celebrar. Asimismo, desde la Parroquia de la Concepción de La Laguna partió ayer por la tarde la procesión de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de La Amargura, acompañados por su Real Hermandad y Cofradía. Mientras, desde la iglesia de San Juan procesionó el paso del Santísimo Cristo de las Caídas. Además, en el Real Santuario se celebró el descendimiento y besapié del Santísimo Cristo de La Laguna.
En Santa Cruz de Tenerife se celebraron diversas procesiones de Ramos desde la parroquias de La Concepción, Nuestra Señora del Pilar, San Francisco de Asís, Nuestra Señora de la Salud y María Auxiliadora. Por último, en la parroquia de San Marcos de Icod de los Vinos se bendijo y procesionó por primera vez la talla del Cristo en su entrada en Jerusalén, obra del imaginero lagunero Ibrahim Hernández.
Hoy, en las calles de La Laguna procesionará a las 18.00 horas el Señor del Huerto desde el Monasterio de Santa Clara. A las 19.00 horas saldrá desde la Catedral la imagen del Santísimo Cristo del Amor Misericordioso y, media hora después, la Soledad de María Santísima iniciará su recorrido desde el Monasterio de Santa Catalina de Siena.
Asimismo, en Santa Cruz procesionará a las 19.30 horas el Señor Atado a la Columna desde la parroquia de San José, para incorporarse el Señor de la Oración en el Huerto en San Francisco, y el paso del Señor de la Humildad y la Paciencia, que partirá a las 20.30 horas desde la Concepción. Mientras, a las 20.30 horas partirá el Señor de la Oración en el Huerto desde la Venerable Orden Tercera.
Las lecturas de los Evangelios de las misas del Lunes, Martes y Miércoles Santo van mostrando los acontecimientos que gestan y anuncian la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

