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“En Canarias, la ansiedad y la depresión superan la media mundial ”

Canarias, a pesar de sufrir un mayor impacto en casos de depresión y ansiedad que la media mundial, no ofrece asistencia psicológica en los ambulatorios, una recomendación que no duda en hacer la Organización Mundial de la Salud

Antonio Cano, doctor en Psicología y presidente de la Sociedad Española para la Ansiedad y el Estrés. Andrés Gutiérrez
Antonio Cano, doctor en Psicología y presidente de
la Sociedad Española para la Ansiedad y el Estrés. Andrés Gutiérrez

Canarias, a pesar de sufrir un mayor impacto en casos de depresión y ansiedad que la media mundial, no ofrece asistencia psicológica en los ambulatorios, una recomendación que no duda en hacer la Organización Mundial de la Salud. Y, peor aún, esta comunidad no participa de momento en el grupo de diez autonomías que estudian, precisamente, el tratamiento psicológico en atención primaria. Con motivo de la conmemoración hoy del Día Mundial de la Salud, que en esta edición se dedica a la depresión, el experto Antonio Cano ha visitado Canarias para participar en la celebración de esta fecha. Doctor en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, ha fundado y dirige el grupo de investigación de este centro académico denominado Cognición, Emoción y Salud. Asimismo, desde el año 1994 dirige la revista Ansiedad y Estrés, al igual que preside la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. Este especialista es el investigador principal del ensayo clínico PsicAP, dedicado a analizar los beneficios de la inclusión de psicólogos en las áreas de Atención Primaria de la sanidad pública. El estudio ha permitido ya conocer algunos de los efectos derivados del fomento de la atención psicológica en sustitución de los fármacos en ciertos trastornos mentales. Cano, que impartió una charla en el Colegio Oficial de Psicólogos de Tenerife, recibió a DIARIO DE AVISOS.

-Usted ha liderado un estudio sobre la psicología en Atención Primaria (PsicAP). ¿Nos puede avanzar algunas de las conclusiones obtenidas hasta el momento?

“El estudio PsicAP se está llevando a cabo en 10 comunidades autónomas, con la ayuda de 200 investigadores, la mayoría de ellos médicos y psicólogos. Se está poniendo a prueba el tratamiento psicológico frente al tratamiento habitual, que está basado principalmente en la utilización de psicofármacos. Los resultados preliminares, con ya más de 300 participantes, vienen a señalar que el tratamiento psicológico reduce la depresión, los enfermos se recuperan tres veces más y los síntomas aminoran cuatro veces más que con el tratamiento habitual. En el caso de la ansiedad, los resultados son parecidos. El tratamiento es más eficaz, con mucha diferencia, y además se reduce el consumo de fármacos y la hiperfrecuentación, ya que los pacientes, a través de los fármacos, no obtienen la recuperación que buscan, siguen yendo a su médico con cierta frecuencia y entonces reciben más atención y más pruebas. En cambio, con el tratamiento psicológico alcanzan un equilibrio emocional que les permite entender mejor sus problemas y pueden dormir mejor y no estar tan nerviosos”.

-La comunidad autónoma de Canarias no participa en este estudio. ¿A qué se debe?

“Hemos empezado poco a poco y aún no hemos llegado, pero esperamos que se puedan hacer cosas. He sido invitado por el Gobierno canario para celebrar el Día Mundial de la Salud, que está dedicado a la depresión, y con ese motivo se impartirán dos charlas. Además, voy a entrevistarme con autoridades del Ejecutivo para ver si podemos hacer algo parecido a lo que se ha hecho en otras comunidades autónomas”.

-¿Cree usted que existe actualmente un déficit de especialistas en psicología en Atención Primaria en las Islas?

“Lo hay en toda España. No hay psicólogos en Atención Primaria y los que hay en el sistema de salud son muy escasos. Hay cinco especialistas por cada 100.000 habitantes, mientras que en otros países hay 10 veces más. Eso es malo para la población, porque en lugar de ayudar a las personas a manejar su estrés y sus emociones, se les está dopando con fármacos, que son incompatibles con otras actividades, como, por ejemplo, conducir”.

-¿Considera que nos estamos equivocando al tratar estos problemas de salud mental?

“Sí. La mayoría de los problemas de salud mental son ansiedad y depresión. Por eso la Organización Mundial de la Salud (OMS) dedica el Día Mundial de la Salud a este tema. Hay más de 322 millones de personas afectadas de depresión en el mundo y el 7,5% de la discapacidad se debe a este factor. Por eso se ha dedicado el día a ello. La ansiedad y la depresión son los problemas de salud mental más frecuentes en todo el mundo. De hecho, del coste total que se produce a consecuencia de los trastornos mentales, la mitad se debe a ansiedad y depresión. Por lo tanto, debemos usar los tratamientos más eficaces, por ejemplo, los que aconseja la OMS, como el psicológico. No está recomendado que a una persona que está atravesando una época difícil en la vida, como es la pérdida de un ser querido o haber vivido una situación traumática, se le medique por eso. Antes nunca se medicaban esos casos, sino que se daba apoyo social. Ahora, en algunas situaciones, lo que estamos haciendo es doparles para que puedan dormir o sufran menos, pero las emociones hay que experimentarlas y llevarlas lo mejor posible, con apoyo social y otros recursos, pero no con drogas”.

-¿Las pastillas curan una depresión?

“No. En el ensayo se ha mostrado que con las pastillas el nivel de recuperación es muy bajo, es mucho mejor el tratamiento psicológico. No solamente la recuperación no se logra, sino que, además, en muchos casos los fármacos tienen efectos secundarios no deseados.

-¿Cuáles son esos efectos secundarios del abuso de psicofármacos?

“Que una persona que los toma no debe conducir y conduce. Eso aumenta en el 60% el riesgo de accidentes. También algunas personas mayores, sobre todo mujeres, que precisamente consumen el doble que los hombres este tipo de fármacos, con frecuencia se caen y se rompen la cadera, y eso supone una pérdida de calidad de vida. Es el 50% más probable que se caiga una persona que toma tranquilizantes que una que no los consume”.

-Pero esos fármacos son recetados por los médicos…

“El médico tampoco puede hacer mucho más. Algunos días tiene que ver hasta a 60 pacientes y cuenta con poco tiempo para cada uno de ellos. Al final lo que puede hacer es aliviar los síntomas de una persona con depresión, pero a la semana siguiente esta vuelve otra vez a la consulta con los mismos problemas”.

-¿A qué se debe que se detecten tantos casos de ansiedad?

“Este problema está aumentando en todo el mundo. Encontramos causas variadas, como el estrés, todos los problemas de adversidades y la infancia. Cada persona tiene sus factores. La depresión ha aumentado el 18,5% entre 2005 y 2015”.

-¿Estos datos que ha puesto sobre la mesa son más o menos similares en el caso de Canarias?

“En España, como uno de los países desarrollados, los problemas emocionales tienen un nivel similar a otros territorios de economía semejante. Los trastornos de ansiedad y depresión en España, y en particular en Canarias, son superiores a la media del mundo. Por ejemplo, a nivel mundial la depresión afecta al 4,4% de la población, mientras que en nuestro país este porcentaje alcanza el 5%. Los niveles son superiores a la media mundial”.

-¿Hacemos entonces bien culpando al estrés como origen de la mala salud mental?

“El estrés está muy relacionado con la salud. Cuando alguien tiene estrés hay muchas cosas que cambian en su vida. Cuando es crónico, esa persona tiende a cambiar su estilo de vida, y lo modifica a peor. Come peor, duerme peor, deja de hacer ejercicio físico, puede que consuma sustancias, como el tabaco, y eso se traduce en un estilo de vida poco saludable, por lo que es más probable que las personas estresadas desarrollen problemas de salud física o mental que las personas que manejan mejor su estrés”.

-¿Cuáles serán las consecuencias para la sociedad futura que se derivan de este abuso de los tratamientos inadecuados en casos, por ejemplo, de depresión o ansiedad?

“Las consecuencias más importantes es que estos problemas, si no se tratan con las técnicas adecuadas, tienden a hacerse crónicos y se desarrollan nuevas patologías. A la larga, es como una bola de nieve que se está haciendo cada vez más grande si no se le pone remedio. Existen tratamientos eficaces para que los síntomas se vayan debilitando y, si no se trata con técnicas adecuadas, sucede lo contrario. Los síntomas son cada vez mayores, aparecen otras variedades y se convierte en crónico. Eso hace aumentar la discapacidad, y con ello disminuye la calidad de vida, etcétera”.

-Estos días en los que visita el Archipiélago se reúne con los responsables del Gobierno de Canarias para abordar estos asuntos. ¿Qué medidas de acción va a sugerir a las autoridades de las Islas para hacer frente a la situación actual?

“Voy a proponer que, en línea con lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud, se pueda emprender alguna iniciativa para llevar el tratamiento psicológico a los servicios de Atención Primaria, como se está haciendo en otras comunidades autónomas. También celebrar el Día Mundial de la Salud, dedicado a la depresión, que es la primera causa de discapacidad en todo el mundo”.