
Un joven británico lleva tres años enviando a diario el mismo mensaje de texto a su expareja e incluso ha programado una alarma en su móvil cada día a las 7.45 para no olvidar el envío.
Lo ha publicado en su cuenta de Twitter @thelameinyoset a principios de abril con capturas tanto de la alarma como de los mensajes, que dicen “te odio”, en lo que es un caso que podría calificarse como de acoso.
“Puedes no escribirme esto cada día. Han pasado tres putos años”, le responde su exnovia, a lo que él le envía un “no quiero que lo olvides”
