El presidente del Club Sfaxien, Moncef Khemakhem, ha sido suspendido de por vida tras besar a un árbitro y presumir de pellizcar dos veces las nalgas de su asistente.
Los hechos sucedieron durante un partido de la liga tunecina y la FFT decidió “suspender de por vida a Khemakhem de toda actividad en el fútbol y castigarle con una multa de 30.000 dinares (12.000 euros)”, según afirma un comunicado emitido por la propia federación.
El presidente es acusado de “comportamiento peligroso y antideportivo”, “atentado contra el pudor” y “falta a las buenas maneras”.

