
La ‘Ballena Azul’ es una prueba que propone a los participantes 50 desafíos que deben cumplir hasta alcanzar el fin del juego: el suicidio. Los retos son muy diversos y consisten en desde visualizar una película de terror a altas horas de la madrugada hasta cortarse el brazo. Además, para demostrar que el reto está cumplido, los jugadores deben enviar pruebas gráficas de ello.
Los participantes se unen a estos retos a través de las redes sociales o de mensajes en sus teléfonos, que les invitan a unirse a grupos cerrados de participantes.
Poco a poco se van conociendo más datos acerca de este peligroso juego y de su creador: Philip Budeykina, un joven ruso de 21 años y administrador del ‘grupo de la muerte’ en la red social VKontakte, similar a Facebook.
Según declaraciones del joven al medio ‘Saint-Petersburg.ru’, este creó el juego porque “hay gente y hay residuos biodegradables”, de los que dice que “son los que no tienen ningún valor para la sociedad” y asegura que tan solo “estaba limpiando nuestra sociedad de tales personas”.
Philip Budeykina está acusado de haber creado ocho grupos virtuales que apoyan abiertamente el suicidio.
‘Ballena rosa’: el juego que lucha contra ‘la ballena azul’
El ‘juego de la ballena azul’ ha levantado las alarmas en varios países, donde varios jóvenes se han quitado la vida siguiendo las pruebas, sobre todo el Rusia, desde donde se ha extendido al resto del mundo. Son decenas los jóvenes que se han quitado la vida “jugando” a este reto.
Por ello, en Brasil ha surgido una nueva iniciativa llamada ‘La ballena rosa’, que no busca la muerte, sino la vida.
Desde las distintas plataformas, ‘Ballena rosa’ difunde 50 retos, uno más que los del juego nacido en Rusia. Aunque su carácter es completamente distinto, cuenta con paralelismos: los participantes pueden nominar a sus amigos y conocidos, y también se les pide que compartan cada uno de los desafíos a través de las redes sociales. Para ello han creado el ‘hashtag’ en Twitter #BallenaRosada.
El primero y el segundo de los retos con el que comienza es el de escribir con un rotulador un mensaje en el brazo de una persona a la que se aprecia y dibujar una ballena rosa en un papel, compartiendo una fotografía de ellos en el ‘hashtag’ de Twitter. La página web cuenta con una galería, llamada ‘mar de cachorros’, que recoge los mensajes positivos de los participantes.
