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el charco hondo

La gestión del 176

Finalizado su congreso (con Román Rodríguez apuntalado como comandante en jefe), Nueva Canarias afronta a partir de esta semana su hora de la verdad. Ahora o nunca. Este mayo tan presupuestario brinda a NC una oportunidad irrepetible para empezar a pensar a lo grande

Finalizado su congreso (con Román Rodríguez apuntalado como comandante en jefe), Nueva Canarias afronta a partir de esta semana su hora de la verdad. Ahora o nunca. Este mayo tan presupuestario brinda a NC una oportunidad irrepetible para empezar a pensar a lo grande. Una correcta gestión política e informativa del 176 -del voto que le falta al Gobierno para aprobar los presupuestos- pondría en bandeja a NC la posibilidad de abandonar a ojos del gran público la condición de hermano menor (o jugador suplente) de Coalición. En el transcurso de un congreso bendecido por el calendario parlamentario (con fotógrafos y analistas de todo el país buscando al diputado Quevedo), este fin de semana NC ha confesado el objetivo de querer salirse del cantón grancanario. Este tren no pasa dos veces. Este atracón de existencia no tiene segunda vuelta.

Si NC rentabiliza la gestión de estos días, demostrando sensibilidad con las urgencias de los canarios de las siete islas, llegarán a junio regionalizados. Si afinan, si negocian capítulos tan necesarios como cercanos a oídos del común de los mortales, a pie de calle crecerán como interlocutores del relato Canarias-Estado. No se lo pondrán fácil. Coalición no quiere selfies de NC con el PP. No les interesa que Quevedo quede bien en la foto. No les conviene tanto foco sobre Nueva Canarias. Quieren un perfil de negociación tan bajo como discreto -¿acaso se lo han sugerido al PP?-. Nada de bombos. Sin platillos. Los partidos llevan mal los posibles logros del vecino. Como señaló Zygmunt Bauman, hay una brecha entre lo que hay que hacer y lo que puede hacerse, entre lo que importa y lo que cuenta para quienes hacen y deshacen, entre lo que ocurre y lo deseable. CC necesita marcar el territorio porque no puede permitirse compartir con NC la condición de actor principal. La gestión del 176 es cosa de NC, sí, pero también de Coalición.

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