Addoor Sticky
despuÉs del paréntesis

Aliados

Que la ultraderecha haya tomado hoy las riendas del poder o del gobierno en Occidente marca el porvenir de los habitantes del “viejo mundo” y su entorno. Lo que esa ideología propone no es la contradicción entre el ser y su responsabilidad ética con el otro y lo otro

Que la ultraderecha haya tomado hoy las riendas del poder o del gobierno en Occidente marca el porvenir de los habitantes del “viejo mundo” y su entorno. Lo que esa ideología propone no es la contradicción entre el ser y su responsabilidad ética con el otro y lo otro, sino entre sí y la causa de su actuación. Para que se entienda: la diferencia que existe entre la socialdemocracia que nos abandonó y los gobiernos de ahora es que entonces primó la relación entre el Estado y el sujeto de Estado; de ahí la defensa de los derechos individuales, de los bienes comunes (espacios públicos, energía, agua, salud, educación, cultura…) o del “bienestar”.

Ese modo de ser impulsó valores supremos para el desarrollo de la humanidad: el liberalismo político, la igualdad social, el Estado mixto… Frente a ello, gobiernos como el de Rajoy. Que elige al fiscal anticorrupción que eligió, que es un desdoro ir a declarar por la corrupción de su partido (él que es la cabeza) o al que no le importa tanto que los bancos devuelvan las cláusulas suelo a lo clientes cuanto que el sistema financiero gane mucho dinero. Por eso la banca dicha juega al ratón y al gato con los vilmente engañados y las preferentes no son delito aquí. Eso ocurre. La ultraderecha racista y xenófoba de la Gran Bretaña aprovechó otra de las lindezas de su gobernante primero, eso del chantaje que inauguró Margaret Thatcher, y en referéndum confirmó lo que ha sido santo y seña entre los ingleses: Europa es la isla, no nosotros. La cuestión no es que los británicos declinen compartir, la cuestión es la nueva idea del mundo: únicos, es decir, patriotismo exclusivo y excluyente. EE.UU. El país que se ganó en la historia el derecho a intervenir, por Trump recula. Lo básico ahora allí no es que sea un modelo de progreso (en democracia, en derechos, en economía, en enseñanza, en…), sino que el ultranacionalismo los convierte en únicos. La OTAN ya no tiene papel y los grandes acuerdos multinacionales (el clima, libre comercio, armas nucleares…) no forman parte de su existir. Es decir, Europa se ha dado cuenta tarde de lo que es: una comunidad razonable en valores y derechos. Angela Merkel, más que reconocer la poca fiabilidad en las alianzas con los susodichos, habría de haber pedido perdón a los ciudadanos por no haber echado de Europa antes a la Gran Bretaña (por los chantajes y por cargarse el Estado mixto) o poner a EE.UU. en su sitio en tanto, para ellos (hoy más visible por Trump, claro), Europa nunca ha sido un ejemplo.

TE PUEDE INTERESAR