Bonito acto social en la nueva sede de Sergio Alonso (Audi, VW, Skoda y Ducati), en Los Majuelos. En el nuevo taller se puede comer en el suelo. Abrazo a mi amigo José Manuel Soria. Me alegré mucho de verlo. ¿Qué pasaría si José Manuel publica 150 folios que ha escrito y que guarda? Prometí el off the record, ya habrá tiempo. Clavijo, sin mochila, me saluda con un cariñoso: “¿Qué pasa, maricón?”, tomando -supongo- lo de maricón en sentido de abstracción cariñosa, no stricto sensu, lo cual sería incierto. La verdad es que a pesar de la leña que le he dado sigue siendo cariñoso. Es un buen tipo Fernando. Mucha gente conocida, suficiente para componer una crónica como para ¡Hola! Antonio de la Bárcena, socio tinerfeño de Sergio Alonso, estaba contento con la inauguración de estas instalaciones, que antes ocupó Renault. Se han gastado una pasta en la restauración. El cóctel, espléndido, y las azafatas, espléndidas y medio (muy competentes, quiero decir). ¡Había aparcacoches!, como en América. Me dice José Carlos Francisco que, dentro de unos días, volar de Tenerife a Las Palmas, costará unos 50 euros. Ya era hora, como tomar un taxi al Puerto de la Cruz, o más barato. Allí no cabía la gente, que fue informada de todo el proceso de venta y post venta de los vehículos. El nuevo centro llega en un gran momento: las ventas de automóviles se han disparado en las islas. Estaba Carlos Alonso, pero yo no lo vi, y encontré gordísima y feísima a la editora; un poquito arrinconada, como sin gracia. Vale, no me excederé. A ver, había un mejunje verde guapísimo, fresquito; y fuera del resguardo, un frío de pelotas; frío lagunero de junio. Vi a Sergio Alonso de lejos, me alegro mucho de que se esté recuperando; no llegué a él por falta de aliento: aquello era un hervidero. Otro día iré allí con más calma. Gracias.
Crónica social
Bonito acto social en la nueva sede de Sergio Alonso (Audi, VW, Skoda y Ducati), en Los Majuelos. En el nuevo taller se puede comer en el suelo. Abrazo a mi amigo José Manuel Soria
