
El hecho tuvo lugar en el parque de atracciones Thorpe Park, situado en Reino Unido. Daniel Bevis encontró junto a una atracción, al lado de un contenedor, a un bebé en su carrito. Totalmente solo, sin ningún adulto a su lado. El motivo de ello fue que los padres del bebé acompañaron a sus otros dos hijos por otras atracciones del parque, donde podían participar en ellas.
La policía y seguridad del parque comprobó que el bebé estaba bien, mientras que Daniel, el joven que lo encontró contó al diario Daily Mail que lo más sorprendente fue ver como cuando los padres se acercaron a recoger al bebé no mostraron ni preocupación. “No tenían ningún tipo de remordimiento, ellos llegaron como si fueran a recoger una chaqueta que hubieran dejado olvidada”.
