Las pistas son evidentes, no dejan lugar a dudas. Las bengalas que ha lanzado CC se dejan interpretar con facilidad. La estrategia es de libro. La jugada (marca de la casa) resulta familiar. Está claro. Coalición está haciéndole un Fonsi al PP canario. Atrás ha quedado la cobra que Antona hizo a los socialistas, aquella con la que desactivó la bomba del flirteo PP-PSOE. El regreso de Sánchez ha abierto otro tiempo. Otras son las cartas ganadoras, otro el tablero de ajedrez. Las primarias socialistas desataron las secundarias que tienen a Rajoy haciendo la manicura a las dos patas del nacionalismo canario. En CC están haciéndole un Fonsi al PP local, despacito, pasito a pasito, suave suavecito; y si están en esas es porque el marianismo los ha tranquilizado. El PP quiere entrar en el Gobierno, y quiere (necesita) hacerlo ya mismo, ya, cuanto antes. A Asier Antona las manecillas del reloj se le han transformado en cuchillas. No puede permitirse esperar a septiembre. El arroz se les está pasando. A la vuelta del verano llegarán tarde a los presupuestos autonómicos del año preelectoral, ahora o nunca. Si CC logra dormir el partido las urgencias del PP canario se derretirán con los calores de agosto. La crónica de lo ocurrido del 31 de mayo a esta parte se baila pasito a pasito, suave suavecito. Estos primeros días de junio el guion ha cambiado. Hace cuarenta y ocho horas (este lunes, por la mañana) el PP de allá aseguró a CC que el PP de acá se estará quieto hasta julio, finales, tirando a la segunda quincena. Una frase resume el parecer del marianismo vigente. El PP canario se debe al tablero de la política estatal, dijeron (así, o más o menos así). De novios todo fluye, pero cuando una de las partes propone dar el paso de irse a vivir juntos la película cambia. A las rosas del noviazgo de Clavijo y Antona empiezan a quedarle solo las espinas.
‘Un Fonsi’ al PP (1)
Las pistas son evidentes, no dejan lugar a dudas. Las bengalas que ha lanzado CC se dejan interpretar con facilidad. La estrategia es de libro
