
Más de 6.000 participantes se dieron cita en Santa Cruz de Tenerife durante la mañana del domingo para celebrar la trigésimo séptima edición de la Fiesta de la Bicicleta. La prueba, no competitiva y apta para todas las edades, discurrió sin incidentes por un novedoso trazado, eminentemente urbano, que tuvo su punto de salida en el parque de La Granja y la meta en la avenida de Anaga.
El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, tomó parte en esta iniciativa junto a la concejal de Deportes, Verónica Meseguer. También hubo grupos de ciclistas llegados desde otros municipios de la geografía insular y desde Gran Canaria. Los participantes afrontaron un recorrido de poco más de cinco kilómetros por las principales calles de Santa Cruz, con salida en la avenida de Madrid, junto al parque de La Granja. La comitiva prosiguió su recorrido por la avenida de Bélgica, plaza de la República Dominicana, Asuncionistas, Ramón y Cajal, Galcerán, plaza de Weyler, Méndez Núñez, Pilar, Villalba Hervás, La Marina y avenida de Francisco La Roche. Tras realizar un giro a la altura de la calle República de Honduras, los participantes tomaron dirección sur y disfrutaron con la novedad del paso soterrado a través del túnel de la Vía Litoral (parte más cercana al mar), Avenida Marítima, giro en la rotonda de la calle de San Sebastián y plaza de España, donde la meta esperaba a los ciclistas a la altura de la explanada del muelle de ribera.
A la conclusión de la prueba, se tributó un homenaje a Manuel Cabrera, expresidente de la Federación Tinerfeña de Ciclismo y principal impulsor de la Fiesta de la Bicicleta en Santa Cruz. Bermúdez indicó que le hacía especial ilusión premiar a la persona “que hizo posible que muchos niños de la ciudad hayan participado durante décadas de días tan especiales como este, que suponen un acontecimiento y que nos ayudan a tener una ciudad en la que las bicicletas tienen todo el protagonismo durante una jornada”. También recibió una distinción especial la Asociación Tinerfeña de Árbitros de Ciclismo (ATAC).
Meseguer, por su parte, incidió en que el cambio de trazado “ha permitido acortar el recorrido tradicional para que los participantes disfruten de la posibilidad de rodar con sus bicicletas por las calles más céntricas de Santa Cruz”.








