
Según el rotativo italiano, la Inteligencia italiana había señalado la presencia de Zaghba y sus frecuentes desplazamientos a las autoridades de Marruecos y a las de Reino Unido. Los padres de Zaghba estuvieron viviendo juntos en Marruecos y, cuando se separaron, ella volvió a Italia y se instaló en Bolonia.
Zaghba fue varias veces a ver a su madre y en marzo de 2016, tras su detención, fue denunciado por terrorismo internacional. Italia le incluyó entonces en su lista de personas de riesgo. Recientemente había conseguido un trabajo temporal en un restaurante de Londres y seguía teniendo contacto con su madre.
‘Il Corriere della Sera’ ha explicado que Zaghba fue detenido en el aeropuerto de Marconi, en Bolonia, el 15 de marzo de 2016 cuando se disponía a viajar a Estambul con una mochila y con un billete solo ida. A su madre le había dicho que se iba a Roma y, cuando le dieron el alto, se mostró nervioso. Entonces, las autoridades italianas le confiscaron el teléfono móvil y el pasaporte.
En su móvil, los agentes encontraron imágenes y vídeos de contenidos religioso pero nada especialmente destacado relacionado con el fundamentalismo yihadista. Los investigadores decidieron entonces catalogarle como sospechoso de ser un “combatiente extranjero” en los archivos internacionales.





