el charco hondo

Velocidad, despacio, tiempo

Aun coincidiendo en un buen puñado de recetas, el problema que aleja a los negociadores de Coalición y PP es que su comprensión de la velocidad, el espacio y el tiempo es distinta

Aun coincidiendo en un buen puñado de recetas, el problema que aleja a los negociadores de Coalición y PP es que su comprensión de la velocidad, el espacio y el tiempo es distinta. Si para el PP es rápido, aquí y ahora, a ojos de Coalición es des-pa-ci-to, en Madrid y aquí, y ahora o no. Así se explica que mientras los populares entienden que la negociación debería ser sota, caballo y rey, encajar un par de documentos, buscar una puerta de salida a lo del IGIC, repartir consejerías, arriba, al centro y adentro, en Coalición (con más peligro en una mesa de negociación que un niño jugando con un lanzallamas en el cumpleaños del abuelo) consideran que este tipo de procesos tienen sus ritmos.

La actitud de CC anima a pensar que antes de entrar en harina pretenden darse dos o tres semanas para confirmar que los que tienen al otro lado de la mesa son dirigentes del PP (que lo acrediten, por si acaso); y, una vez fehacientemente descartado que estén ahí sentados por error, en Coalición propondrán otro par de semanas para que las personas que se mueven, respiran y gesticulan al otro lado de la mesa aclaren qué quieren realmente, con qué intenciones han acudido a la reunión, en qué comunidad autónoma pretenden emprender las reformas que dicen proponer, qué les lleva a pensar que merece la pena iniciar una hipotética negociación con el calor que hace, café solo o cortado, a qué se refieren cuando hablan de departamentos o consejerías, azúcar o sacarina, en qué cafetería o gimnasio nos hemos visto antes, por qué julio y no septiembre u octubre. Cuando la secretaria de Organización de CC afirma públicamente que en la primera reunión no se habló del Gobierno confirma que en Coalición intentan imponer al PP su velocidad, su tiempo y su espacio-despacio. Oyéndolos da la sensación de que quienes se sientan a ambos lados de la mesa no se conocían de nada, de antes, de siempre.

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