Si Ángel León (chef gaditano) es ovacionado en los congresos gastronómicos cuando cuenta que la luminiscencia marina puede cocinarse, Pedro Sánchez bien puede permitirse reescribir este verano la ilusión óptica de una mayoría alternativa que sustituya a la que mantiene en pie a Mariano Rajoy. Mientras Ángel León da charlas para explicar que la luz del mar se puede extraer y comer, Sánchez comparece para contar a su afición que es posible hacer caer al Gobierno a partir de un polvo que, siguiendo la receta de León, podría añadirse a un caldo. Tanto el plato que prepara el chef como la mayoría que propone el secretario general tienen como principal materia prima una luz que viene del mar. Tanto León como Sánchez aseguran que para cocinar luminiscencias basta con secar el microorganismo que las produce. Hay quienes pagan por vivir la experiencia de almorzar luz del mar comestible; y hay quienes, feligreses del sanchismo, le compran al secretario general una estrategia irrealizable que al PSOE le viene de pena y al PP de cine. Otra mayoría no es posible con los actuales mimbres parlamentarios. Un amplio catálogo de intentos fallidos, recelos inconfesables e incompatibilidades tácticas desmontan la ficción sobre la que Sánchez construye su pensamiento único. Los españoles tenemos el Gobierno y los presupuestos generales del Estado que tenemos porque solo el PP cuenta con algo parecido a una mayoría parlamentaria. Es lo que hay. Volver a 2016 con una propuesta que no tiene recorrido alguno es una manera como otra cualquiera de seguir perdiendo el tiempo. Angel León cocina luminiscencias marinas y el secretario general del PSOE vende humo que produce un polvo con el que Sánchez ilumina cualquier sopa, caldo o relato. Tanto da que se siente con Iglesias o Rivera los lunes, miércoles y viernes que nos separan del otoño. Sánchez dice ver opciones de acuerdo, pero en su plato solo hay luz de mar.
Luz de mar
Si Ángel León (chef gaditano) es ovacionado en los congresos gastronómicos cuando cuenta que la luminiscencia marina puede cocinarse, Pedro Sánchez bien puede permitirse reescribir este verano la ilusión óptica de una mayoría alternativa que sustituya a la que mantiene en pie a Mariano Rajoy
