Crónica de la miseria, toca hoy. Miguel Velázquez, tinerfeño, una de las glorias del boxeo mundial, campeón de España, de Europa y del Mundo, no puede entrar, con su pase, a las instalaciones del Complejo Insular de Deportes. Se lo impide su gerente, un ex tenista de cuarta. Dispone Miguel de su autorización, pero el gerente ha establecido que ha caducado. Miguel Velázquez vive de su exigua jubilación, que creo que no llega a los 900 euros mensuales, y de la ayuda de sus amigos. Y un mindundi le niega la entrada gratuita a las instalaciones insulares, propiedad de todos, donde va a entrenarse, porque las glorias que nos hicieron vibrar, nuestras glorias, tienen derecho al reconocimiento y a la admiración de los tinerfeños. El púgil tiene una plaza que Santa Cruz le dedicó, pero no dispone de los 19 euros que cuesta el abono mensual al gimnasio del Cabildo. Y, vergonzosamente, lo han parado en la entrada. Al Cabildo tendría que darle vergüenza y al gerente, como se llame, de ese complejo, seguramente un enchufado, debería darle más vergüenza todavía haber impedido la entrada gratuita en el recinto a una personalidad como Miguel Velázquez, del que el gerentillo, seguramente en su ignorancia, no habrá escuchado ni siquiera hablar. No sé, ni me importa, quién es el consejero de Deportes del Cabildo tinerfeño, pero espero que tenga la suficiente sensibilidad para reparar lo que han hecho con el gran Miguel Velázquez. Y espero que la cosa no tenga que ver con que el pase para entrar gratis al complejo insular lo haya firmado Ricardo Melchior, que ya se sabe que no guarda demasiadas buenas relaciones con Carlos Alonso, actual presidente. Al que no considero un miserable, sino todo lo contrario, una persona cabal y un hombre respetuoso con nuestras viejas glorias deportivas. Es de justicia que se le permita a Miguel entrar -gratis- en esas instalaciones.
Miseria
Crónica de la miseria, toca hoy. Miguel Velázquez, tinerfeño, una de las glorias del boxeo mundial, campeón de España, de Europa y del Mundo, no puede entrar, con su pase, a las instalaciones del Complejo Insular de Deportes
