superconfidencial

Al final, leche de machanga

Ya verán que lo de Cataluña, al final, se queda en leche de machanga. Ni cumplen la ley, ni les aplican el 155. Si convocan elecciones -ellos creen que para salvarse de la mazmorra- y dejan en la ambigüedad su declaración de independencia, habrán engañado al Gobierno y, sobre todo, al bobo del PSOE, que sigue cuestionando su voto del “sí, pero no al 155”. Así le va al PSOE. Podemos casi desaparece y Pablo Iglesias, el pequeño dictador, ya se quitó de encima a Carolina Bescansa, la nieta del que inventó el laxante del mismo nombre; a Errejón, cuya pequeña boca se ha cerrado para siempre; y a Monedero, por cobrar de donde no debía. Como si el tal Iglesias Turrión fuera un angelito, un querubín. Los catalanes podrán ganar esta batalla si convocan elecciones y resulta que vence en ellas su izquierdona independentista. Entonces tendremos lío otra vez, porque dirán que aquello del Parlamento tras la machangada del 1 de octubre fue toda una declaración de independencia. Estos también intentan pasarse por el arco del triunfo a jueces y fiscales, pero ahí lo tienen más complicado. Yo he dejado hace mucho tiempo de creer en la justicia divina -cómo será en la humana-, pero el funcionamiento de la justicia, en un estado con separación de poderes, es un martillo pilón. Tarde o temprano, los sinvergüenzas caen en sus redes. Así que yo de los puigdemones y de los pujoles no cantaría victoria, porque al talego pueden ir, unos y otros; unos por sediciosos y otros por ladrones. Esto de Cataluña es la revolución de la clase política corrupta, que ha enviado a sus cachorros de la CUP a alborotar, a pata, mientras ellos recorren los caminos de los paraísos fiscales en jet. Porque aquí, el que no corre, vuela.

TE PUEDE INTERESAR