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El enigma del invitado

En una democracia cualquier ciudadano tiene derecho a exponer en los medios sus ideas políticas no violentas y no generadoras de odio, y de cualquier político se espera que lo haga como parte de su trabajo. Sin embargo, cuando alguien va a los medios invitado en calidad de experto, la situación es muy diferente. Los expertos y técnicos son personas, e incluso pueden ser también políticos y, en consecuencia, tener unas ideas. Pero cuando intervienen como expertos en los medios tienen la obligación de huir de las opiniones personales no contrastadas y ceñirse al análisis técnico. Y el medio en el que intervienen tiene, a su vez, la obligación de cuidar que se cumplan estas reglas.

Pues bien, con motivo de la crisis catalana, la televisión autonómica canaria se ha separado de la línea de los demás medios canarios y de estas sencillas normas. Para analizar la situación en Cataluña invitó, como profesor experto, a un candidato electoral de Sí se puede por Tenerife, antiguo integrante dimisionario del Consejo Ciudadano Autonómico de Podemos en Canarias y autor, en diciembre de 2015, de una Carta a los indecisos. Razones para votar Podemos. El profesor, como era de esperar, afirmó, entre otras cosas, que la independencia catalana no constituye ningún problema porque a lo largo de la historia muchas naciones se han independizado (el que se intente en contra de la Constitución y las leyes, y conculcando derechos y libertades, al parecer no tiene importancia). Y su intervención concluyó con el disparate de que el referéndum catalán cabe en la Constitución (ninguna de las tres modalidades de referéndum que regula la Constitución puede celebrarse sobre unas preguntas inconstitucionales). En resumen, esas fueron las ideas pretendidamente técnicas que se trasmitieron a la desprevenida audiencia.

Por las mismas fechas, en una entrevista en La Provincia, Ana Oramas sostuvo que la culpa de lo que está pasando es -¡cómo no!- de Mariano Rajoy y el Partido Popular, una acusación que también había sostenido en la televisión autonómica el profesor experto. Tal coincidencia nos lleva a pensar que, a lo peor, no se trata precisamente de una coincidencia.

Ante la pasividad de los sucesivos Gobiernos nacionales, desde la Transición hasta ahora el independentismo catalán ha utilizado la televisión catalana, junto con el sistema educativo, para adoctrinar a la población. Al servicio de ese objetivo ha estado, incluso, algo tan poco político como la previsión del tiempo, que en TV3 se hace sobre un mapa en el que figuran no solo Cataluña, sino también Valencia y Baleares, los territorios a los que el imperialismo catalán denomina los países catalanes y aspira a anexionar. Porque a una Alemania nacional socialista sigue siempre una Gran Alemania. Coalición Canaria debería aclararnos a los canarios si con nuestro dinero también pretende adoctrinarnos desde la televisión pública a base de expertos invitados.

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