Las RSEAP de España celebran el día de San Carlos Borromeo su fiesta principal, en homenaje a Carlos III de Borbón, impulsor de su fundación. Me imagino que no con intención de santificarlo, sino de reconocer el papel que el Rey jugó en la modernización de España, dando entrada, o intentándolo al menos, a la nueva corriente de pensamiento que inundaba Europa, la ILUSTRACIÓN. Este movimiento condujo a las primeras constituciones escritas, a la democracia representativa, a la separación de poderes, a la libertad, igualdad y fraternidad, y, además: tolerancia, derechos de las personas, individuales y colectivas, es decir, al NUEVO RÉGIMEN.
Nuestra sociedad, desde su fundación, tiene como objetivos, entre otros:
a) Apoyar la iniciativa cultural, científica, artística y social que redunde en beneficio de Tenerife.
b) Participación activa en la TOMA DE CONCIENCIA de los problemas de cada momento y aportar propuestas de solución.
c) Gestionar todo cuanto redunde en beneficio de Tenerife, de cualquier orden, ante los organismos correspondientes…
No pretendo enumerarlos todos, pero, indudablemente, son muy numerosos y hay que reconocer que algunos asumidos por otros organismos que no existían cuando se crean las Reales Sociedades. Ello hace que al reunirnos todas las sociedades actuales del Estado y plantearnos nuestro próximo congreso nacional, el tema marco sea el papel de las Reales Sociedades Económicas en el siglo XXI.
¿Tienen vigencia hoy? La Ilustración consiguió sus objetivos y terminó? Nadie puede negar que las RSEAP fueron vehículo de la Ilustración en todas sus vertientes. No fue esta, sin embargo, una doctrina filosófica o doctrinal a la que se le puede poner fin temporal. Fue un movimiento intelectual heterogéneo. Trató de dar un nuevo significado al verbo “ilustrar”, en el sentido de adquisición o transmisión de conocimientos.
Si en lo político la Revolución Francesa dio origen al socialismo utópico, la independencia de los Estados Unidos dio lugar al liberalismo y surgió el capitalismo. Los ilustrados españoles, por el contrario, solían ser buenos cristianos y fervientes monárquicos, que no tenían nada de revolucionarios según el concepto actual del término (Roberto Fernández). Sí eran partidarios del cambio y la innovación gradual que afectara a todos los ámbitos de la sociedad sin alterar la esencia del orden político. En lo que concierne a la religión en España, en contraposición con otros países, se habla de la Ilustración católica, ya que la Inquisición se cuidaba de que así fuera. Según el historiador Martínez Shaw, “Las Luces” fueron patrimonio de una élite de intelectuales, mientras la mayor parte de la población seguía moviéndose en un horizonte de atraso.
EN ESTE MUNDO SURGIERON LAS RSEAP. Empezó en Guipúzcoa, con un grupo de ilustrados, Los Caballeritos de Azcoitia, que formaron una tertulia y, a partir de ahí, la primera RSEAP. De forma similar a la nuestra, de la Tertulia de Nava a la RSEAPT. Surgieron para difundir las nuevas ideas y conocimientos científicos y técnicos de la Ilustración, centrándose más en los aspectos sociopolíticos, técnicos y del conocimiento. Hoy me parece interesante la concepción que de nuestras instituciones da el ilustrado MANUEL AGUIRRE. Las concebía como el sustituto de la falta de leyes constitucionales que llevaran a los vasallos a un estado de hombres con libertad, con capacidad de manifestar a los tribunales y a sus conciudadanos por escrito los males y violencias que sufrían, que gestionaran su felicidad y que, en ausencia de un Consejo de Estado, representaran la voz del pueblo todo y su voluntad general.
Reclamaban, en fin, Constitución, libertad, representatividad, Estado de derecho. Eso indudablemente se consiguió, pero… si miramos alrededor… ¿se consiguió del todo? ¿Necesitamos el espíritu sociopolítico de la Ilustración y alguien que lo defienda hoy? En el desarrollo del proceso democrático, en el paso de la Ciudad-Estado al del Estado nacional, surgieron prácticas e instituciones políticas, como los partidos, desconocidas hasta ese momento. Fue un nuevo orden político. En él se redujo drásticamente la posibilidad de participación política directa en las decisiones del Gobierno nacional y se eliminó toda perspectiva de que la totalidad de los ciudadanos se adhiriesen a políticas del bien común. Así pasamos de la Ciudad-Estado al Estado nacional. Pero ahora estamos en otra dimensión. En la actualidad las fronteras de un país son mucho más circunscritas que las fronteras de las decisiones que afectan significativamente los intereses fundamentales de los ciudadanos. La vida económica, su medio ambiente, su seguridad nacional y su supervivencia dependen mucho en nuestros días de acciones que están fuera de los límites de un país, no sometidas EN FORMA DIRECTA A SU GOBIERNO. Estamos en una segunda transformación a escala mundial. Estamos en la globalización. Ya no podemos recurrir a Gobiernos locales, ni siquiera nacionales. Las decisiones de orden transnacional restringen la capacidad del ciudadano para ejercer control sobre situaciones que le afectan.
Como encajamos ese segundo transito… en eso estamos. La adaptación simple de la idea democrática a la nueva escala no es sencilla. Las conciencias nacionales SUELEN ESTAR BIEN ARRAIGADAS, mientras que las estructuras supranacionales siguen siendo aún débiles. Incluso la más consolidada y la de más futuro, la UNIÓN EUROPEA, está teniendo algunos problemas, si bien durante algún tiempo las decisiones serán tomadas por los representantes que designan los Gobiernos nacionales. Es la EUROPA DE LAS NACIONES.
Pero será necesario perfeccionar las estructuras democráticas dentro de los países. Y no solo las de nivel estatal, sino la de estructuras más pequeñas como las autonómicas. La mayor escala de las decisiones no tiene por qué conducir necesariamente a un sentimiento de mayor impotencia, siempre y cuando los ciudadanos estén en condiciones de ejercer un control significativo sobre las decisiones en todos los asuntos que de forma trascendente afecten a su vida diaria. Es la Europa de la Naciones, pero organizadas territorialmente.
En resumen, Canarias, España, Europa, son nuestras tres escalas. Estado de Derecho, Derechos Humanos, Diálogo, Tolerancia, Respeto, Tradiciones, Historia y Futuro, nuestros lemas. Queda Ilustración que aplicar, creo que seguimos siendo útiles. Toca ahora un saludo a los nuevos socios. Comienzo por citar cómo los veía Jovellanos. “Deben de venir desnudos de la aficiones del interés personal, y tocados del deseo del bien común. Cuando se reúnen se reconocen ciudadanos, se confiesan miembros de la asociación general antes que de su clase, se preparan a trabajar por la utilidad de los demás”.
Ingresan hoy en una institución encuadrada en la Sociedad Civil Organizada.
Tenemos varios objetivos:
Defensa de los valores en los que creemos y que nos identifican y que ya he citado. La recuperación y mantenimiento de estos valores solo se puede hacer desde la libertad. Y a esta solo se llega desde el conocimiento. Estamos inmersos en la transición de la economía industrial a la economía del conocimiento, que incluye aspectos culturales, sociales y también económicos. Cuando se habla de economía del conocimiento, se piensa que se está hablando de algo complicado, aparecen conceptos mágicos como cambio de modelo económico, nuevas profesiones… Creo que debemos empezar por algo más sencillo. Que dialoguen el mundo del conocimiento y la investigación y el mundo económico. Por muchas frases bonitas que oigamos, creo que las dos partes son endogámicas. Cada uno se lo guisa y se lo come. En el siglo XXI tienen que complementarse. Pero cuidado, no vale el eslogan de la torre de marfil de las universidades, sino también de las organizaciones económicas. Su destino, el de las dos, es atender el bien común de la sociedad. Queremos una sociedad centrada en la persona, integradora, que quiere mejorar la calidad de vida y seguir los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Estamos abiertos a todas las ideas y a todos los temas desde la reflexión serena y respetuosa.
En esta Sociedad están admitidos desde hoy y bienvenidos.
Y para terminar, dos reflexiones exclusivamente personales. Son sobre dos frases que me han impactado. Una de Josep Borrell: “Las fronteras son heridas que la historia ha dibujado sobre la tierra”. Y yo añado, en algunos casos están siendo sustituidas por muros. Estos se hacen en unos casos para que no salgan los de dentro (guetos) y en otros, para que no entren los de fuera (apartheid). Las dos son malas.
La otra es de S. M. el Rey Felipe VI. “Que nadie construya muros con los sentimientos”. Qué fácil es hacerlo. Los sentimientos de Canarias, España y la Unión Europea están unidos y van en buen sentido. No me parece bueno que nadie los separe ni desde dentro ni desde fuera. Se abre un camino esperanzador para que todos nos sintamos cómodos en España y en Europa, en una Canarias mas justa, pero precisamente de eso nos va a hablar una voz más autorizada que la mía.
*Presidente de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife (RSEAPT)
