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La central de Las Caletillas cumple 50 años y espera seguir otros 50

Endesa celebró ayer, junto a un centenar de trabajadores y jubilados, el acto final del aniversario de una planta que sigue considerando imprescindible para la Isla

Trabajadores actuales, jubilados y directivos posaron ayer en la central. DA
Trabajadores actuales, jubilados y directivos posaron ayer en la central. DA

La central térmica de Las Caletillas, en Candelaria, ha cumplido medio siglo al servicio de la demanda energética de Tenerife y lo celebró ayer con un acto que reunió a más de un centenar de personas, entre autoridades, trabajadores y jubilados. En la celebración del medio siglo de historia, Javier Granja, director de Generación de Endesa en Canarias, anunció que “esperamos seguir aquí otros 50 años”, tras reconocer el compromiso de Endesa por llegar a la eliminación total del CO2 en el año 2050.

El director general de Endesa en Canarias, Pablo Casado, fue el encargado de abrir la jornada dando la bienvenida a los asistentes antes de que intervinieran el propio Javier Granja; la alcaldesa de Candelaria, Mari Brito; el responsable de Generación en Tenerife, Saúl Barrio, y Paloma Hernández, gestora de proyectos del área de Sostenibilidad. El encuentro fue una oportunidad para rememorar la historia de la central, que, con su inauguración en 1967, permitió avances considerables en la electrificación de Tenerife y, a día de hoy, sigue siendo una instalación imprescindible para garantizar el suministro energético de la Isla, ya que se encuentra situada en el principal nudo de transporte de energía eléctrica y próxima a los núcleos de población con mayor consumo, con una capacidad del 20% del consumo insular que ahora distribuye Red Eléctrica.

Desde su inauguración, la central de Las Caletillas ha sido un punto neurálgico del sistema eléctrico de Tenerife. De hecho, durante tres décadas fue la infraestructura eléctrica de base de la Isla hasta la inauguración de la central de Granadilla. Las obras de esta infraestructura comenzaron en 1963, época en la que los cortes de luz eran frecuentes y la mayor parte de la Isla no había sido electrificada. La principal central eléctrica se encontraba en Santa Cruz, apoyada por pequeños grupos en Güímar, La Orotava e Icod, y otros puntos de generación repartidos por la Isla.
Sin embargo, la demanda experimentó un pronunciado aumento debido principalmente al crecimiento demográfico, la expansión del turismo y el mayor consumo de los hogares por el uso de electrodomésticos. Así, la central de Candelaria se inauguró en 1967 con dos grupos de vapor de 22 MW que desempeñaron un papel fundamental para el desarrollo económico de Tenerife.
En la actualidad, la central cuenta con dos grupos de vapor de 40 MW, dos turbinas de gas de 37 MW y una de 17 MW. De forma directa e indirecta emplea a más de 200 trabajadores.

Víctor Manuel Castellano, el primer trabajador de la central

Víctor Manuel Castellano
Víctor Manuel Castellano

Víctor Manuel Castellano Suárez ha pasado más de media vida en la central de Las Caletillas, en donde estuvo como oficial de tercera durante 40 años, desde que comenzaron a poner los cimientos hasta su evolución a la central actual.