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el charco hondo

Las minorías absolutas

Un estudio de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, ha despejado una duda que ha estado minando la salud mental de los ciudadanos del mundo desarrollado; para enterrar incertidumbres tan antropológicas como domésticas, han publicado en Frontiers in Neuroanatomy los resultados de un informe según el cual, abracadabra, los perros son más inteligentes que los gatos

Un estudio de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, ha despejado una duda que ha estado minando la salud mental de los ciudadanos del mundo desarrollado; para enterrar incertidumbres tan antropológicas como domésticas, han publicado en Frontiers in Neuroanatomy los resultados de un informe según el cual, abracadabra, los perros son más inteligentes que los gatos. Tal cual. Caso cerrado. Por fin. Se acabó el misterio. Para desembarcar en tamaño alumbramiento, los investigadores han trabajado con las neuronas que gatos y perros almacenan en su corteza cerebral, pequeñas células grises asociadas con el pensamiento, la planificación y los comportamientos complejos (es decir, con los elementos que caracterizan, describen y miden la inteligencia). Aquí, en este archipiélago, a unos siete mil kilómetros de Vanderbilt, un partido gobierna en La Laguna con siete concejales de veintisiete que se sientan en el salón de plenos, y esa misma formación política, Coalición, gobierna Canarias con dieciocho escaños de los sesenta que componen la Cámara regional. Así la cosa, sería más o menos interesante que los investigadores que han liderado el estudio sobre perros y gatos echen un vistazo a las neuronas corticales de quienes en las Islas están al frente de Coalición -de una parte- y del PSOE y PP -por otra-. Puede que analizando en profundidad las pequeñas células grises de quienes gobiernan con siete concejales o dieciocho escaños -de una parte- y las de aquellos que son incapaces de evitarlo -por otra- lleguemos a saber siquiera un poco más sobre las extravagancias e incongruencias de la política local. Es posible que los científicos confirmen (o no) que las células del comportamiento de unos y otros presentan algunas diferencias. Si así lo determinaran, se entendería mejor cómo es posible que CC gane cuando gana y también cuando pierde. O los de Coalición son unos genios o quienes se lo permiten son unos macetas. Perros o gatos, gatos o perros, de otra forma no se explica que en las Islas las minorías gobiernen como mayorías absolutas.

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