A pesar de que César González-Ruano le cedió a Óscar Domínguez su estudio de la rue Campagne Premiére, en los cuarenta, el pintor tinerfeño tenía otro estudio en París, donde lo visitaban sus amantes y su amigo Paul Eluard. Óscar compuso poesías muy malas, según César, que fue su amigo durante un par de años. En una ocasión, Domínguez colgó en París toda una exposición de obras firmadas por el italiano Chirico, pero pintadas por el lagunero. También imitó a Picasso y a Chagal. Pero dice Ruano que lo malo de la pintura de Óscar Domínguez es que sus cuadros lucen colores tristes. Coincidió el periodista en París con la época más boyante de Óscar, protegido por la vizcondesa María Laura de Noailles, la mujer que más amó al artista tinerfeño, quien a pesar de lo que dicen nunca se comparó con Picasso; todo lo contrario, el respeto por el malagueño era tan grande que lo llamaba “don Pablo”. Dice González-Ruano que, una vez, Óscar le contó que sólo le quedaba como patrimonio un pequeño trocito de terreno en Tacoronte, después de habérselo bebido todo en París. ¡Se refería a su panteón familiar! El escritor sostenía, en su necrológica del pintor, que “vivía siempre en un estado opaco y neblinoso… en una especie de dandismo alegre y negro, un delirio sin interrupción, una miseria con incrustaciones de lujo”. Creo que es una definición perfecta del personaje. Añade: “Yo creo que, como pintor y como hombre, fue un tipo muy de nuestra época, característico en determinados ambientes: el bárbaro seducido por la cultura, el aldeano en el festín de los decadentes”. Óscar Domínguez murió en la bañera, unos dicen que se suicidó y otros que se dañó en puntos vitales al sufrir una caída. Dice César: “No sé quiénes le esperarían a cenar y beber, aquella noche loca. Ni él mismo estaría seguro de si aquello era lo que deseaba hacer. Montparnasse era eso”.
César y Óscar
A pesar de que César González-Ruano le cedió a Óscar Domínguez su estudio de la rue Campagne Premiére, en los cuarenta, el pintor tinerfeño tenía otro estudio en París, donde lo visitaban sus amantes y su amigo Paul Eluard. Óscar compuso poesías muy malas, según César, que fue su amigo durante un par de años
