
Las estrictas medidas de seguridad internacionales prohíben a toda costa que cualquier persona pueda entrar en la cabina de los pilotos de un avión comercial. Sin embargo, nunca se han tomado medidas para evitar que sean los pilotos los que salgan, los dos al mismo tiempo, y dejar el avión en manos del piloto automático sin nadie más en la cabina.
Eso es exactamente lo que sucedió el pasado 1 de enero durante un vuelo de la compañía india Jet Airways que cubría la ruta entre Londres y Bombay. Al parecer, el comandante, que iba como copiloto, abofeteó a la piloto del avión. Entre lágrimas, ella salió de la cabina y él la siguió, dejando, eso sí, el piloto automático conectado. A continuación, según The India Times, hubo otra discusión, tras la cual ambos regresaron a la cabina y aterrizaron el aparato en Bombay.
Según ha explicado la compañía en un comunicado, el incidente se debió a un “malentendido” entre ambos, aunque se resolvió “rápidamente y de forma amigable”.
Eso sí, ambos han sido suspendidos mientras la compañía esclarece los hechos. El incidente ha llegado incluso al Parlamento indio, donde el ministro de Aviación Civil, Ashok Gajapati Raju, anunció que se ha ordenado una investigación de los hechos.
Esta no es la primera pelea en un avión indio que termina en escándalo nacional. En marzo del año pasado, el diputado Ravindra Gaiwand, del partido hinduista de extrema derecha Shiv Sena, asestó veinticinco golpes con una de sus sandalias a un empleado de Air India, tras negarse a bajar de un avión de esa compañía estatal en el que había llegado a Delhi. La negativa se debió a su enfado por no haber podido viajar en una categoría superior, que el aparato no tenía, y provocó un retraso de 40 minutos en otro vuelo, lo que llevó a Air India y a otras compañías aéreas a incluirle en una lista negra de pasajeros.
