Canarias ha ido dando pasos para consolidar su estatus de Región Ultraperiférica en Europa. La situación política nacional ha permitido capitalizar sus dos diputados locales, avanzando en el rescate de su propio régimen económico fiscal, el REF, y, dentro de él, sus medidas económicas, que por fin se diferencian de las del régimen común general. Sumamos también los avances como RUP, pendiente de consolidar su anclaje en la Ley nacional y en la Constitución en su día. La ficha Posei-REA tiene comprometidos, para el periodo 2013-2020, 268,42 millones de euros, 231,02 millones de euros de Posei y 37,40 millones de euros de REA, dentro de los cuales está la ficha adicional, que ahora ya paga Madrid.
Desde Europa se sigue avanzando en el encaje de sus RUP, dentro del mercado único, luego del Informe Barnier-Solbes de 2011, que dio lugar a la Comunicación de la UE 2012, las RUP en la UE, hacia una Asociación por un Crecimiento Inteligente, Sostenible e Integrador. Estos enunciados tan esotéricos en apariencia encierran los conflictos de las diferentes velocidades, de la UE, de España y de Canarias. Donde el referido marco europeo se apoya en los grandes ejes de su estrategia renovada, esto es, mejora de accesibilidad al mercado único, mejora de la competitividad, integración regional, refuerzo de la dimensión social y atención al cambio climático.
Desde Canarias se ofrecen dos posturas bien diferenciadas. Las que mantienen sólo el statu quo y aquellas que se integran en la estrategia europea, aprovechando sus oportunidades. Y, por lo tanto, con un diseño más flexible que compatibilice estabilidad y cambio, solidez e innovación, seguridad y desarrollo. Para la ficha Posei pedimos un diseño como el francés, que contiene una partida flexible anual (5-10%), que permite adaptarla al cambio, junto con la financiación adicional que cumple religiosamente. Además, con igualdad de derechos, lo que no existe en Canarias, donde simplemente se han petrificado los status históricos, contra el derecho propio de la UE.
Esta lectura la hacemos extensiva a las formas de entender la competencia en Canarias, a la cual no puede ser ajena la Estrategia Europea para las RUP. Por ello debemos situar en Canarias el problema de las ayudas estatales, donde no es posible favorecer discrecionalmente a determinadas empresas, prestar cualquier servicio a precios inferiores de mercado. Plantear medidas opuestas a los principios generales de la competencia, conceder ventajas a cualquier operador. Establecer medidas de selectividad opuestas al mercado, que afecten a la competencia y los intercambios. Ello lastra el desarrollo de Canarias, a beneficio de los establecidos y ayudados con el distorsionado e invasivo papel de lo público y sus impuestos.
No acabamos de entender a Europa. Que es una entidad de poder con derechos de soberanía propios y un ordenamiento jurídico independiente de los Estados miembros. Si bien no es una estructura acabada. Los Estados han renunciado a parte de su soberanía en beneficio de la UE, con funciones propias en ámbitos económico, social y político y cuatro libertades. Con “competencias exclusivas”, sobre unión aduanera, mercado único, política monetaria del euro, comercial común y pesquera común. A lo cual suma las competencias compartidas y las competencias de apoyo. La gente desconoce que la UE tiene un presupuesto relativo pequeño, el 1,23% de su PIB, unos 0,24 billones de euros, cuando solo España tiene en sus órganos nacionales 0,35 billones de euros. Sin su incremento, Europa no podrá converger, menos con el brexit. La Europa que apoyamos no solo es instrumento de paz y seguridad, sino mercado único y de valores propios en la globalización.

