
El río Sena tiene en alerta a la capital de Francia. La ciudad ha declarado la alerta ante la crecida de su caudal, que ya ha alcanzado los cinco metros. Se espera que se acerque a los seis de cara a este fin de semana.
La alcaldesa parisina ha convocado una reunión de crisis y ya han cerrado aceras y parques en la orilla del río, siete estaciones de cercanías del centro de la capital francesa e, incluso, varias salas del museo del Louvre.
