
Venezuela confirma la muerte del expiloto del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) Óscar Pérez durante el operativo que este lunes de madrugada lanzaron contra él y su célula las fuerzas de seguridad del país. Durante la tarde de ayer se supo que el ataque había dejado varios muertos y detenidos, pero se desconocía el estado de Pérez, hasta que finalmente el Gobierno de Nicolás Maduro ha informado de que falleció durante la operación.
Pérez estaba en busca y captura por cargos de terrorismo desde que el 27 de junio robó un helicóptero y armamento del CICPC y atacó con granadas de mano la sede de Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Ministerio de Interior, Justicia y Paz, entre otros “crímenes atroces”, según palabras del Ejecutivo venezolano.
Desde entonces, había emitido breves comunicados en redes sociales apoyando cualquier acción contra el Gobierno de Nicolás Maduro. En su último golpe, el 18 de diciembre, robó armas del cuartel de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de San Pedro de Los Altos.
Las fuerzas de seguridad le localizaron en Caracas este lunes y lanzaron contra él y su grupo un operativo del que el expiloto dio cuenta a través de redes sociales. “Venezuela no quieren que nos entreguemos. Literalmente nos quieren asesinar, nos lo acaban de decir”, denunció en un vídeo.
Hasta ahora, el Gobierno se había limitado a informar de que había al menos dos policías muertos y varios criminales “abatidos”, pero el ministro del Interior, Néstor Reverol, ha aclarado este martes en rueda de prensa que son seis los delincuentes fallecidos, entre ellos el propio Pérez, según el portal Noticias 24.
El chavismo ha acusado a Pérez y a sus seguidores de planear una serie de actos “terroristas” entre los que figuraría la detonación de coches bomba en lugares públicos.
