el charco hondo

Venimos del bar

Se dijo aquí -hace hoy una semana- que somos lo que somos porque venimos de donde venimos: del bar. Y, dado que en estos siete días se han acumulado mensajes, alusiones e interpelaciones de diferente corte, cabe recuperar el Somos ronners del pasado viernes para resucitar algunas de las ideas defendidas. Básicamente, lo que se planteó es que un ejército de contemporáneos ha salido corriendo del bar para reencarnarse en corredores de pruebas urbanas, maratones e incluso ultramaratones; y que, siendo muy aconsejable incorporar el deporte al día a día, la transición del alcohol a las isotónicas o de los cigarros a los geles debe hacerse despacito, suave, suavecito, aprendiendo a compatibilizar los maratones con los rones. No se comparte la filosofía de quienes, otrora compañeros de barra, han abandonado la mala vida de cualquier manera, instalándose en una sinrazón de agua mineral, dietas equilibradas, preparadores, entrenamientos supervisados y garminismo. Porque no es eso, no. La noche, los rones y la malas costumbres deben seguir teniendo su espacio. Ya diferente, sí. Otra cosa, vale. Pero, su espacio.

Los bares nos han dado demasiado como para desaparecer sin más. Dije, y mantengo, que los maratones son una excelente experiencia que conozco y aconsejo; pero también digo, y defiendo, que si el calendario junta al carnaval con un maratón, si eso ocurre, si pasa, se descarta el maratón; y si cae la noche, y nos lleva, se suspende el entrenamiento del día siguiente, y me pones otra, Pepe, lo de siempre. Ni somos ni aspiramos a ser runners. Somos ronners, y somos lo que somos porque venimos del bar, del lado oscuro. Somos gente que disfruta del deporte sin caer en lo obsesivo y, sobre todo, sin dar un portazo a tantos buenos ratos de rones y otros episodios espirituosos. A raíz de lo dicho hace hoy una semana, y ahora reiterado, alguna voz ha afeado la idea de disfrutar con lo uno sin renunciar a lo otro. Vale. Estupendo. Tú mismo; ponme otra, Pepe, lo de siempre.

TE PUEDE INTERESAR