Canarias es la comunidad autónoma con mayor proporción de pensionistas por debajo del umbral de la pobreza, al alcanzar el 40,6%, un índice que en el caso de las mujeres asciende hasta el 57,5%, según un informe de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) hecho público ayer. En total, el Archipiélago cuenta con 152.888 pensionistas que cobran por debajo del umbral de la pobreza, de los cuales 64.680 son hombres y 87.608 mujeres, con una brecha de género de casi 4.700 euros anuales (42,9%) en concepto de pensión media.
El caso es más sangrante en Canarias debido a dos circunstancias esenciales. La primera es que la población de las Islas envejece. Según varios expertos y economistas, en 2025 la cohorte de edad más numerosa será la de personas entre 50 y 54 años. Esto provocará una reducción del paro, lo cual está muy bien, pero, al mismo tiempo, creará un problema en el sostenimiento de las pensiones, que ya está produciendo, y en el sistema sanitario. La segunda es el elevado número de pensiones no contributivas que hay en las Islas, debido a que hace muchos años las mujeres no trabajaban y estas son, precisamente, las que forman parte de ese 40% que está por debajo del umbral de la pobreza.
Para hacerse una idea, la pensión media no contributiva por jubilación es de 350 euros mensuales. En Canarias, muchas de esas personas han trabajado toda la vida, pero no han podido cotizar porque emigraron, trabajaron en la agricultura, en la mar, en la limpieza o en las primeras etapas de la construcción y el turismo. Algunas de estas personas descubrieron un día que su empresa no cotizó por ellas nunca o no el tiempo suficiente para alcanzar las prestaciones del nivel contributivo, que en Canarias se sitúa en 856 euros (932 euros de media estatal).
Como se ha apuntado, esta situación afecta especialmente a las mujeres, y hoy son muchas las abuelas que están dando de comer a hijos y nietos con esta pensión media de 350 euros. En el Archipiélago el número de pensiones no contributivas es proporcionalmente superior al resto de España, a lo que hay que unir la precariedad del empleo, que hace que muchas personas no puedan cotizar los años suficientes como para tener derecho a la pensión contributiva.
A nivel nacional, unos 3,1 millones de pensionistas, el equivalente al 32,6% del total, cobran por todas sus pensiones menos de los 8.200 euros anuales que delimita el umbral de la pobreza.
Para Gestha, el hecho de que un tercio de los pensionistas reciba retribuciones que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza evidencia la “urgente” necesidad de incrementar las pensiones mínimas, cuya revalorización ha sido supeditada por el Gobierno a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018. Según los técnicos de Hacienda, el 60,4% de quienes reciben pensiones por debajo del umbral de la pobreza son mujeres, y existen importantes brechas de género.
Por otro lado, el secretario general de Gestha, José María Mollinedo, destacó, en contraposición, los casi 2.000 millones de euros que cuestan los planes privados de pensiones, de los que se benefician principalmente las 380.000 personas con rentas más altas.
Más de un centenar de manifestaciones por toda España
Más de un centenar de manifestaciones recorrerán hoy toda España para exigir pensiones dignas y su revalorización conforme a la evolución del Índice de Precios de Consumo (IPC). Las manifestaciones están convocadas por diversas organizaciones y colectivos sociales. En Santa Cruz de Tenerife, la protesta partirá de la plaza Weyler a las 11.30 horas. En esta ocasión, a diferencia de la del pasado 22 de febrero, se ha elegido una jornada no laborable para que los trabajadores y estudiantes se puedan unir a la protesta y sea aun más multitudinaria. Los convocantes se muestran a favor de derogar la reforma de 2013.

