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Desmemoria histórica

En el año 2001, los islamistas talibanes demolieron a cañonazos los Budas de Bamiyan en Afganistán. Localizados en un valle de la Ruta de la Seda, en origen la principal vía comercial de la época. Realizadas en el siglo V, bajo inspiración del arte greco-budista como hito y centro simbólico. Para los talibanes, las estatuas ...read more →

En el año 2001, los islamistas talibanes demolieron a cañonazos los Budas de Bamiyan en Afganistán. Localizados en un valle de la Ruta de la Seda, en origen la principal vía comercial de la época. Realizadas en el siglo V, bajo inspiración del arte greco-budista como hito y centro simbólico. Para los talibanes, las estatuas de 57 y 37 metros eran ídolos y, por lo tanto, contrarios al Islam. Eran Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Entre 1927 y 1941, en Dakota del Sur, en el monte Rushmore, se construyó en sus montañas este Monumento Nacional en recuerdo a los 150 años de historia de los EE.UU., esculpiendo los rostros de Washington, Jefferson, Lincoln y Roosevelt, los padres de la patria.

Entre 1940 y 1958 en El Escorial se erigió el Valle de los Caídos, conjunto monumental dirigido por el arquitecto Muguruza y el escultor socialista Juan de Ávalos. Con una cruz de 150 metros de alto y 50 metros de brazos y el monumental conjunto de la Basílica. Recibe 500.000 visitas al año y en su fosa común hay 34.000 restos de ambos bandos. Fue financiado por cuestación popular y con la Lotería Nacional. Micromecenazgo. La escultura ofrece funciones rituales, mágicas, funerarias, religiosas, simbólicas, conmemorativas, estéticas, ornamentales, representativas, las propias del arte. Con la Ley de Desmemoria Histórica del 2007, en análoga deriva que con el Estatuto catalán, Zapatero anulaba de facto la Ley de Amnistía de 1977, que dio pie a la Constitución de 1978.

Pretendiendo soportar la actual legitimidad democrática en la Constitución republicana del 31, que luego de la Revolución comunista del 34 desembocó, tras las fraudulentas elecciones de enero del 36, conforme documentan Álvarez Tardío en su libro 1936. Fraude y Violencia y Niceto Alcalá Zamora en sus memorias, en el golpe de Estado de 1936. Luego que la escolta del ministro Indalecio Prieto, asesinara al líder de la oposición, José Calvo Sotelo. Esta ley sólo reconoce las víctimas de un lado, negando la apertura de fosas nacionales y anulando de facto el Decreto de Franco de 1969, donde prescribió los delitos de la Guerra Civil. No hay mayor drama para un país.

En su distopía de 1984, George Orwell, decepcionado de la Guerra Civil española, donde acudió con las Brigadas Internacionales, ya anticipaba que “quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controla el futuro”, permitiendo al poder rehacer el pasado a la carta. Aquí siempre aparece el Ministerio de la Verdad de Orwell, que en la nueva ley de Desmemoria se convierte en la “Comisión de la Verdad”, definiendo la misma sobre la Guerra Civil y el franquismo. Permite el secuestro de libros, cárcel y privación de empleo público al disidente y supresión de la libertad de expresión.

En la larga crisis económica vienen apareciendo los personajes que explotan el sentimiento inculto y vengativo de los podemismos, precedidos de las campañas de victimización para exaltar las emociones. Quienes pedimos razón, humanismo y ciencia, reclamamos una postura adulta para el arte. Cuyos estragos venimos viendo en el ARCO Madrid 2018. En la expo misógina de arte en TEA 2017, en Tenerife. En la retirada de la estatua del Marqués de Comillas en Barcelona en 2018.

En Santa Cruz de Tenerife, de nuevo con el intento contra el Monumento del Ángel Caído al final de la Rambla, grupo escultórico de “gran valor artístico e histórico” y además catalogado. Monumento a la paz, según la Fundación Juan de Ávalos. Otra vez las guerrillas partidistas intentando medrar sentimentalmente forzando la realidad y reinventando el pasado.
El arte debemos protegerlo, no romperlo a cañonazos. Talibanes.