
Los aeropuertos, sobre todo los de mayor tamaño y volumen de vuelos, son lugares propicios para que ocurran innumerables situaciones extrañas, cómicas o dramáticas debido al ir y venir de todo tipo de personas, de distintas procedencias, nivel económico, oficios, culturas y religiones, con prisas o con horas muertas mientras se espera la salida de un vuelo.
Quien haya pasado por un aeropuerto internacional, como el de Madrid Barajas, Heathrow o JFK en Nueva York, casi seguro habrá tenido la sensación de encontrarse en un lugar en el que se mezclan y cruzan una gran variedad de personas. Es como si el viaje comenzara incluso antes de subirse al avión.
No es de extrañar que el personal que trabaja en estos lugares atesore gran cantidad de anécdotas ocurridas a diario en su jornada laboral.
Un usuario de Twitter, de nombre Adrián Isidro (@adrisidromoltbe), ha reunido y compartido en esa red social una gran variedad de esas situaciones curiosas que le han ocurrido mientras trabaja en el aeropuerto de Mallorca. El hilo de sus tuits ha superado ya los 1.500 likes.
Entre la recopilación de anécdotas podemos encontrar confusiones, enfados, malos entendidos o encuentros casuales en la puerta de embarque. De lo más curioso fue el caso de una chica que quería viajar a Brasil, pero no tenía dinero para comprar un billete de avión. Entonces se dedicó a pedir un euro a todas las personas que se encontraba por el aeropuerto mallorquín. Cuando Adrián Isidro habló con ella por última vez aquel día ya tenía más de 350 euros.
Más sorprendente aún es el caso de un pasajero que desembarcó en la isla completamente desorientado, ya que él tenía billete para volar desde Valencia hasta Londres, pero nadie se percató en el aeropuerto de Manises de que se había subido al avión equivocado.
Un clásico en Canarias
Una de esas situaciones curiosas tiene que ver con Canarias. Para muchos extranjeros poco informados puede resultar confuso el hecho de que en España haya al menos tres localizaciones en islas con nombres similares, como La Palma, Las Palmas y Palma (Baleares). Por eso, no es de extrañar que algunos turistas aterricen en uno de esos destinos deseando disfrutar de sus vacaciones y descubran con horror que la reserva de su hotel se encuentra a varios cientos (o incluso miles) de kilómetros de allí. Y la confusión entre Palma y Las Palmas no es exclusiva de los extranjeros.
