
El alero de los Celtics, Jaylen Brown, cortó la respiración a todos los asistentes al encuentro tras una complicada caída después de machacar el aro de los Timberwolves.
Pese a que el jugador abandonó la cancha por su propio pie, deberá someterse a diversas pruebas de reconocimiento para averiguar si existen daños tras la conmoción que provocó el pánico entre los aficionados y compañeros de la NBA.
Brown aprovechó sus perfiles en redes sociales para tranquilizar a sus seguidores y agradecer las palabras de apoyo tras el sobrecogedor golpe.
